Marcelino Pachado fue atacado cuando estaba "sin posibilidades de defenderse"
Los detalles se desprenden del decreto de determinación del hecho. Los investigadores piensan que los imputados se aprovecharon de la víctima.
Para la Fiscalía, Marcelino Pachado fue golpeado brutalmente cuando se hallaba en estado de ebriedad y sin posibilidades de defenderse. Así lo detalló el Ministerio Público Fiscal (MPF) en el decreto de determinación del hecho. De esta manera, el MPF describió el modo en que –supuestamente– Cristian Marcelo Barros (padre), Nery Nelson Barros, Cristian Alejandro Barros, Marcelo Exequiel Barros y Gustavo Exequiel Varela atacaron a la víctima.
En el relato del suceso, la Fiscalía especificó que Pachado fue agredido el 7 de febrero de 2017, entre las 01.30 y las 03.00, en el domicilio de la familia Barros, ubicado en el barrio Montecristo, en la ciudad Capital.
La golpiza ocurrió en circunstancias en que “Marcelino Pachado se encontraba en el interior del domicilio, en una habitación, ingiriendo bebidas alcohólicas junto a Cristian Marcelo Barros (padre), Marcelo Exequiel Barros, Cristian Alejandro Barros, Nery Nelson Barros y Gustavo Exequiel Varela. Estos comenzaron a golpear a Pachado con sus puños y elementos contundentes, aprovechándose que el mismo estaba en estado de ebriedad y sin posibilidades de defenderse. Lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, causándole lesiones de consideración ubicadas principalmente en su rostro, cabeza y tórax”, de acuerdo con el MPF.
Luego, uno de los sospechosos procedió a “estrangularlo comprimiendo su cuello con las manos. Posteriormente, utilizaron una sábana de color claro, para envolver el cuerpo de Pachado y lo trasladaron en un automóvil Renault 12 color rojo, propiedad de Marcelo Barros, hasta el barrio General San Martín, a la vera del Río del Valle, donde (Pachado) fue encontrado, auxiliado y posteriormente trasladado al Hospital San Juan Bautista, donde permanecía en terapia intensiva debido al grave estado de salud, consecuencia de las lesiones sufridas”.
Además, indicaron que Pachado murió el 15 de febrero de 2017, alrededor de las 05.00, debido a una “insuficiencia respiratoria secundaria a traumatismo cráneo facial más asfixia”, según el informe de la autopsia.
Por otra parte, señalaron que tras el ataque, los acusados “procedieron a enterrar, en el patio de la casa de la familia Barros, la sábana, los palos y los hierros que utilizaron en la golpiza, como así también procedieron a inutilizar el automóvil Renault 12 color rojo, cortando algunos cables y desinflando los neumáticos, el que luego fuera abandonado en el predio de la Planta de Tratamiento de Residuos, en la zona sur de la Capital, completamente destruido”.
Cárcel
El último jueves, el juez de Control de Garantías N° 1, Héctor Rodolfo Maidana, resolvió dictar prisión preventiva para Cristian Marcelo Barros (padre), Nery Nelson Barros, Cristian Alejandro Barros y Marcelo Exequiel Barros; y también decidió que Gustavo Exequiel Varela sea liberado.
El funcionario judicial resolvió no hacer lugar a la prisión preventiva para Varela y, en consecuencia, ordenar su libertad, previo a prestar caución juratoria en el Juzgado. Además, le impuso una serie de restricciones. Varela tendrá que fijar domicilio dentro del radio de 15 cuadras del asiento de la Fiscalía de Instrucción interviniente y no mudarlo sin previo aviso al órgano judicial competente; permanecer a disposición de la Fiscalía de Instrucción Nº 3 y concurrir en horario de despacho por ante la sede de la misma todos los días lunes y viernes, o el primer día hábil subsiguiente, si los mismos fueren no laborables o feriados; abstenerse de realizar cualquier acto que pueda obstaculizar el descubrimiento de la verdad y la actuación de la ley, con la prohibición de acercarse a la persona y/o domicilio de los testigos, como también llevar a cabo cualquier acto de hostigamiento y/o amedrentamiento directo o indirecto por sí o por terceros, y/o por cualquier medio de comunicación existente, todo ello bajo apercibimiento de revocarse la libertad en caso de no cumplir con las obligaciones impuestas.
En sus fundamentos, Maidana explicó que en el caso de Varela “no se advierte, ni la fiscal Paola González Pinto lo demuestra, la existencia concreta del peligro procesal”. También señaló que no existen pautas objetivas que permitan afirmar que si el imputado recupera la libertad, podría entorpecer la investigación.
Maidana puso énfasis en que la testigo Vanesa del Carmen Segura, clave en la causa, “en ninguna de sus tres declaraciones manifiesta haber recibido algún tipo de presión o amenazas por parte de Varela, el cual, de acuerdo a la planilla prontuarial obrante en la causa, no registra antecedentes ni policiales ni judiciales”.
Barros
En sus argumentos, el magistrado consideró que de la prueba incorporada a la causa devienen elementos de convicción suficiente para estimar, con el grado de probabilidad requerido en esta etapa del proceso, que los encartados de apellido Barros participaron en el crimen de Pachado.
En este sentido, valoró las declaraciones de algunos testigos que comprometieron a los Barros con la versión de los hechos que brindaron a los investigadores.
Por otra parte, destacó las pericias psicológicas de ellos. Las pruebas indicaron que Marcelo Exequiel es “impulsivo, tiene tendencias a transgredir las normas y reglas, como así también predisposición a involucrarse en conductas delictivas, baja tolerancia a la frustración, personalidad antisocial y proclividad a repetir actos de violencia”.
En tanto, Cristian Alejandro es “una persona irritable, impulsivo, con poca tolerancia a la frustración, antisocial, como así también manipulador y especulativo en su intento de obtener resultados favorables para sí mismo”.
Nery Nelson, por su parte, es “inmaduro, impulsivo, agresivo, con baja tolerancia a la frustración, egocéntrico, lo que le dificulta la mirada hacia el otro”.
Cristian Marcelo es “manipulador, especulativo, que presenta una personalidad regulada por reglas propias que no incluye el respeto a la ley, es agresivo, controlador y con escasa tolerancia a la frustración”.
Maidana señaló que tampoco se puede soslayar “la actitud de los acusados Barros luego de acaecido el hecho disvalioso. En su intento de obstaculizar la investigación, procedieron a desmantelar el automóvil Renault 12, vehículo en el cual habrían trasladado a la víctima Pachado –luego de haberlo golpeado– en inmediaciones del río del Valle, donde posteriormente fue encontrado”.n