Prórroga. Los gremios docentes consiguieron que se postergara la fecha de regreso a las escuelas.
Finalmente el Ministerio de Educación accedió a postergar el inicio de las actividades en las escuelas hasta el 18 de febrero, después del fin de semana largo del carnaval. Respondió sin dilaciones a un pedido de los gremios ATECA, SADOP y SIDCa, miembros de la Intersindical Docente, que alegaron como inconvenientes para reintegrarse a sus tareas este lunes, como estaba previsto, las altas temperaturas, las malas condiciones edilicias de las escuelas y la incertidumbre y preocupación porque aún no se han convocado a paritarias.
“La Intersindical Docente entiende que es responsabilidad del Estado garantizar condiciones dignas y seguras de trabajo en cada establecimiento, así como promover el diálogo institucional para abordar los temas que preocupan a toda la docencia”, expresaron afligidos.
Habrá que ver si las temperaturas merman y las escuelas se refaccionan en los nueve días de prórroga, de los cuales cuatro son feriados. Hay que considerarlo, porque los encargados de refaccionar las escuelas podrían también argüir que hace demasiado calor como para esforzarse de más, por no hablar del derecho a carnavalear que a nadie debe negarse.
Tampoco la demora ha de perjudicar demasiado el desarrollo del calendario. Educación se ocupa de aclararlo específicamente y al final son sólo cinco días.
La cuestión es otra: los gremios que se apresuran a pedir prórrogas, demoran el abordaje del impacto que tiene la baja de la natalidad en el sistema educativo.
Aunque los precedentes no habilitan expectativas sobre manifestaciones del arco gremial del sector que vayan más allá de lo salarial, en este caso podría esperarse una excepción debido a la profundidad y urgencia del problema. Si no se adoptan medidas tendientes a reorganizar el sistema educativo, dentro de cuatro años sobrarán 1.000 cargos docentes en Catamarca, porque la matrícula primaria se desplomará en un 26,3%.
El sindicalismo docente no ha manifestado interés alguno en participar del debate por la sostenida caída de la matrícula escolar. El sindicalismo docente no ha manifestado interés alguno en participar del debate por la sostenida caída de la matrícula escolar.
1.000 cargos sobrantes para 2030. Son puestos de trabajo ¿Los gremios esperarán hasta que se caigan para afligirse? Es un fenómeno nacional y global. “Argentinos por la Educación” advirtió que para 2030 “más de la mitad de los alumnos estarán en secciones de menos de 15 estudiantes”.
“Este escenario representa un desperdicio de recursos si no se acompaña de una redefinición pedagógica profunda”, señaló. La situación catamarqueña tiene singularidades que ya son muy manifiestas. La provincia tiene una relación de cantidad de alumnos por docente por debajo de la media nacional. Para 2030, esta ecuación será en el país de 12 a 1, pero en Catamarca caerá a 7 u 8 por docente.
Que los 1.000 cargos no sean “sobrantes” también depende del compromiso que los sindicatos del sector docente asuman en la reconversión del sistema. La Comisión de Seguimiento Demográfico creada por el Gobierno para analizar los cambios que implica el efecto conjunto de la baja de la natalidad y la prolongación de la longevidad comenzará a activarse la semana que viene.
El de la educación es un tema de tratamiento obvio, pero los gremios docentes no han mostrado todavía interés alguno en participar del debate, aunque es imposible que sus afiliados no hayan registrado la reducción de la matrícula primaria.
Vaya a saberse. Capaz que, como el clima, las condiciones edilicias y las paritarias, también la actitud cambie después de los carnavales y se adecúe a las urgencias.
Porque serán 1.000 puestos disponibles menos en 2030, pero se irán reduciendo paulatinamente hasta entonces, seguirán a la baja después y el problema comenzará a afectar con crudeza al ciclo secundario.