lunes 23 de marzo de 2026
Editorial

Las nuevas y las que vuelven

El mundo no solo debe preocuparse de las nuevas enfermedades que aparecen por un sinfín de factores, como el Covid-19, que ya produjo más de 6 millones y medio de fallecidos, o la viruela del mono, con 72.000 casos en todo el mundo y casi 500 en Argentina, sino también por patologías que vuelven con vigor, algunas que prácticamente habían desaparecido y otras que, según los cálculos previos de las autoridades sanitarias, para esta época deberían tener un impacto mucho menor. La poliomielitis es una de las enfermedades que había retrocedido enormemente como consecuencia de la aplicación de una eficaz vacuna, y que hoy regresa como consecuencia de la laxitud en las políticas de prevención, entre otras causas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó en el último informe de Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico por el notable incremento de casos en algunas regiones del planeta, tales como el sureste de África y algunas zonas de Pakistán y Yemen, pero también por detecciones en grandes urbes del mundo desarrollado, como Nueva York, Londres y Jerusalén.

La poliomielitis es una enfermedad discapacitante y potencialmente mortal causada por el virus de la poliomielitis o poliovirus. El virus se transmite de una persona a otra y puede infectar la médula espinal, lo cual causa parálisis en algunas partes del cuerpo. La vacuna contra esta enfermedad se descubrió hace más de 60 años. Desde entonces, los casos, que eran muy frecuentes en todo el mundo, empezaron a disminuir drásticamente. En la Argentina, el último caso reportado data de 1985.

Ante los rebrotes, la OMS recomendó a las autoridades sanitarias de las naciones “aumentar los esfuerzos para mejorar la cobertura de rutina de la vacunacióncontra esta enfermedad” .

También hay preocupación mundial por la cantidad de infecciones por VIH en el mundo. Si bien para esta patología no hay vacuna y tampoco una cura eficaz, los avances científicos de las últimas décadas han permitido desarrollar tratamientos muy eficaces para que quienes han desarrollado la enfermedad tengan una buena calidad de vida. Además, las campañas difundiendo los métodos de prevención habían logrado contener la expansión. Pero luego de ese éxito, los casos volvieron a crecer más allá de las metas fijadas. Según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH-sida (Onusida), el año pasado se produjeron 1,5 millones de nuevas infecciones por VIH en el mundo, una cifra que supera en un millón el objetivo de 500.000 que se había fijado para 2020.

El combate a las enfermedades depende del desarrollo científico para detectar curas o métodos preventivos, pero también de que los protocolos establecidos a partir de esos descubrimientos se cumplan. De modo que es tan importante como la cura o el método preventivo, el trabajo de concientización que se debe desplegar a través de campañas para que los ciudadanos cumplan con las recomendaciones. Los logros obtenidos pueden verse afectados si los ciudadanos, por diversas razones, dejan de acatarlas.n

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