El juicio por el crimen de Fernando Reyes, ocurrido en diciembre de 2022 en La Ciénaga, Belén, culminó ayer con la audiencia de cesura de pena. La audiencia fue presidida por el juez director Fernando Esteban. Para Danna Estrella Martínez y Simón Alcides Toranzo no hubo sorpresas. El magistrado impuso la única pena prevista: prisión perpetua. En tanto que a María del Valle Villagra se le impuso una condena de tres años y dos meses de prisión.
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Las defensas pidieron la nulidad del juicio popular y cuestionaron al jurado
Danna Estrella Martínez y Simón Alcides Toranzos fueron condenados a prisión perpetua. María del Valle Villagra fue condenada a tres años y dos meses de prisión.
El viernes último, en Belén, un jurado popular los declaró culpable a Martínez en el delito de “homicidio doblemente agravado por la relación de pareja y alevosía”; Toranzo respondió por “homicidio agravado por alevosía”. Finalmente, Villagra fue declarada culpable de “encubrimiento agravado por ser un delito especialmente grave”.
La audiencia de cesura de pena se desarrolló en la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial. En la instancia de alegatos, el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta Baroni pidió para Martínez y Toranzo la única pena prevista en el Código Penal Argentino por los delitos por los que fueron declarados culpables: prisión perpetua, el castigo máximo. Para Villagra, el representante del Ministerio Público pidió una pena de cuatro años de prisión.
A su turno, los abogados de la defensa Víctor García, que representa a Toranzo, y Silvia Barrientos, defensora de Martínez, lanzaron fuertes críticas al desempeño del jurado popular –integrado por 12 vecinos de Belén- que intervino en el juicio. Lejos de conformarse con los veredictos de culpabilidad del viernes pasado, ambos defensores fueron más allá y plantearon formalmente la nulidad del juicio por jurados, un planteo que abre la puerta a instancias recursivas. La defensa de Martínez también solicitó que, antes de fijar la pena definitiva, se ordenen pericias psicológicas y psiquiátricas, además de una resonancia magnética y una tomografía computada. El pedido se fundó en acreditar el impacto del contexto de violencia que habría sufrido su defendida, el daño psíquico y físico acumulado, y un presunto estado de sometimiento respecto de la víctima, Fernando Reyes.
Distinto fue el horizonte para la defensa de Villagra, representada por Pedro Veléz y Matías Ocampos, que apuntó a una salida más inmediata. Esta defensa argumentó que su clienta ya cumplió dos años y 11 meses de prisión preventiva, superando incluso los dos años y cinco meses que la propia defensa consideró como pena justa. Con ese argumento, solicitó que se tenga por cumplida la condena y que se disponga la liberación inmediata de Villagra.
Luego de escuchar los alegatos, el juez Esteban para Villagra fijó la pena en tres años y dos meses -por debajo de los cuatro que pedía la Fiscalía, pero por encima de lo solicitado por la defensa-. De esta manera, la situación procesal de esta acusada quedará sujeta al cómputo efectivo de la preventiva ya cumplida.
“No me van a devolver a mi hijo; eso es lo lamentable. Estoy conforme con la sentencia que dieron. Esa es la gran expectativa que mi familia tiene en Jujuy, solo la familia, la comunidad donde mi hijo se crió. Vivió en ciudad de Campa Blanca. Sólo Dios sabe en qué terminarán ellos; pagarán hasta el último día. Uno pierde un hijo”, expresó Rafael Reyes, padre de Fernando, la víctima del crimen de La Ciénaga, luego de la lectura del veredicto.
Expediente
Reyes era oriundo de Jujuy y fue ultimado en la localidad de La Ciénaga, Belén, entre el 3 y 4 de diciembre de 2022. En sus últimas horas de vida, Reyes estuvo frente a una garita que está ubicada sobre Ruta Nacional Nº 40, más precisamente en el kilómetro 4109. Reyes, Martínez y Villagra habían acordado reunirse en el lugar para luego dirigirse a un baile que se iba a realizar en la noche del 3 de diciembre en el Club San Roque, situado en La Ciénaga de abajo.
Tras encontrarse Reyes, Martínez y Villagra, quienes tenían previsto ir al baile, ellas convencieron al hombre de acortar la distancia a través de un camino viejo, trazado en la Ruta Nacional Nº 40. En la zona, Toranzos esperaba sentado arriba de una piedra. Estaba en la orilla del camino, aguardaba su momento. Una vez que Toranzos los cruzó en el camino, aprovechando la oscuridad que había, él arrojó a Reyes una piedra a traición que impactó en la cabeza. Luego, Toranzos y Reyes se trenzaron en una pelea. En ese pleito, Martínez colaboró con Toranzos, golpeando a Reyes con un palo de escoba.
Una vez que Reyes se encontraba boca abajo, fue ultimado por Toranzos, quien le lanzó una piedra de gran tamaño por la cabeza, quitándole la vida ante la mirada de Martínez y Villagra, todo esto según la Fiscalía. Su cuerpo fue quemado y enterrado en la zona; los investigadores apenas hallaron restos óseos.