lunes 26 de febrero de 2024
Fundamentos por una condena efectiva para un violento

"La víctima, en sala de debate, manifestó de modo claro, preciso y sin fisuras"

En julio del año pasado, el acusado le propinó una paliza a su pareja. En noviembre fue juzgado y condenado.

“Quedó acabadamente probado que el hecho existió y que el acusado fue el autor de las lesiones sufridas por la víctima”, se asentó en los fundamentos de una condena por “lesiones graves agravadas por mediar una relación de pareja”. El Tribunal estuvo integrado por los jueces Fernando Esteban, Mauricio Navarro Foressi y Miguel Lozano Gilyam. El Ministerio Público Fiscal fue representado por el fiscal Alejandro Dalla Lasta Baroni. El acusado fue asistido por la defensora penal oficial de Tercera Nominación, Valeria Olmedo.

El hecho de violencia en el ámbito de la pareja sucedió en julio último. La pareja se encontraba en la casa que compartían. Hubo una discusión. El acusado le dio golpe de puño en la cara y la empujó contra una mesada de cemento. Las heridas le demandaron 45 días de curación. El debate se llevó a cabo en noviembre último. El acusado –cuyos datos se reservan para resguardar a la denunciante- fue hallado culpable y condenado a la pena de tres años y tres meses de prisión efectiva.

En los fundamentos de la condena, el Tribunal sostuvo que los elementos probatorios expuestos indican que el suceso denunciado, y por ende el accionar delictivo, efectivamente ocurrió. Se valoró la declaración del acusado en el debate, quien reconoció haber discutido, forcejeado y tratando de mejorar su situación manifestó querer defenderse de los ataques con un cuchillo que tenía su pareja, la denunciante. Luego declaró que su pareja se cayó y golpeó contra una mesa de cemento. No obstante, en base a la prueba reunida, los magistrados remarcaron “con toda certeza que el hecho existió y que el acusado es el autor responsable”.

Uno de los testimonios valorados fue el de la hermana de la víctima. “Mientras mi hermana se encontraba encerrada en el dormitorio de su pareja –el acusado-, los familiares de él estaban en el domicilio; no la ayudaron a salir a mi hermana y la dejaron encerrada, sin comida y sin agua, junto a sus dos hijos (de 10 y cinco años)”, recordó.

La declaración de la víctima también fue tenida en cuenta. “Mi denunciado es mi pareja, con quien no tengo hijos en común, pero convivimos por el lapso de tres años”, contó. Sobre la agresión, recordó que con una de sus manos la agarró del pelo y con la otra le saco su teléfono celular. “Me dijo que se lo iba a llevar y que lo iba a vender, por lo que yo le dije que era un regalo de mi hermano, que me lo devolviera pero comenzó a insultarme y noté que la discusión se puso agresiva por lo que dejé que se lo llevara (…).

Después continuó la discusión y comenzó a pegarme piñas y cachetadas por todo el cuerpo. Estaba toda golpeada y para tranquilizarlo le dije que me iría en la mañana cuando se me baje la hinchazón. Me dijo que dependiendo cómo estuviera al otro día me iba a dejar ir y se fue dejándome encerrada en la pieza con mis dos hijos con la puerta trabada desde afuera”, contó.

Esa noche, la joven se quedó encerrada en la habitación. Su pareja entraba y salía constantemente. A la mañana siguiente continuó la paliza. “Me dio dos piñas seguidas a puño cerrado en la zona de la mandíbula, logró tirarme al piso y yo sentí que me desmayaba (…). Me agarró de los pelos con sus manos, me arrastró por el piso y continuó pegándome patadas en el cuerpo.

Yo seguía intentando que se tranquilice y le decía que él me acompañe al médico porque yo sentía que tenía desacomodada la mandíbula pero él me decía que no tenía nada. Así siguió pegándome, sin parar, hasta que llegó la policía a la casa. En ese momento la madre les dijo a los policías que no había sido más que una discusión entre nosotros y los policías me dijeron que me fuera de la casa. Me vine al hospital, desde donde le avisaron a mi familia y luego fue mi hermano quien hizo la denuncia. Esta situación se repitió en otras oportunidades anteriormente, pero nunca lo hablé con nadie ya que él me pegaba seguido en la cabeza. Siempre fue agresivo tanto física como verbalmente y la propia madre me decía que se debía a los celos”, recordó.

El Tribunal destacó el testimonio de la víctima en sala de debate. Se valoró que “manifestó de manera clara, precisa y sin fisuras, entre otras cosas, que tuvieron una discusión con su pareja”. Se precisó que la discusión tuvo origen porque el acusado le quería quitar el celular y venderlo para salir esa noche. A la vez, se precisó que la víctima recordó que su pareja le pegó trompadas y que al otro día, sufrió lesiones y fractura de maxilar; cuando se fue de la casa, la llevaron al Hospital y tenía fractura de maxilar. “En un momento relata la víctima, le dio dos piñas seguidas a puño cerrado en la zona de la mandíbula y la tiró al piso”, se indicó.

Al respecto, el examen técnico médico incorporado detalló que la víctima presentaba hematomas múltiples en cuero cabelludo y rostro, con una marcada deformidad en región malar izquierda y maxilar inferior, con imposibilidad de apertura bucal y masticación. Se observó una radiografía que evidencia fractura de maxilar inferior, con necesidad de ser estabilizada quirúrgicamente. “Elemento productor: de superficie dura, borde romo y animado de velocidad”, se indicó.

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