Mientras los diputados provinciales de La Libertad Avanza, el flamante partido de los radicales “peluca” Generar y el PRO comunicaban en Catamarca los ejes de su propuesta política para tratar de avanzar en la conformación de un frente opositor, el también diputado Francisco Monti estaba en Buenos Aires aprestándose para participar de la cena anual de la Fundación Libertad, que tuvo a Javier Milei como orador principal y, al día siguiente, de unos talleres para América Latina y el Caribe organizados por el Instituto Republicano Internacional.
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La terminal Bullrich
El legislador difundió sus actividades porteñas y una fotografía junto a la senadora nacional Patricia Bullrich. A la agenda propia, diferenciada de la grupal, sumó así la ratificación de un posicionamiento dentro de la interna libertaria que podría, eventualmente, impactar en Catamarca.
Los protagonistas de la conferencia de prensa catamarqueña, acompañados por el diputado nacional Adrián Brizuela, son referentes del sector que orienta la hermanísima Karina Milei, que pretendía postular a Manuel Adorni para la Jefatura de Gobierno de CABA.
Debido a los escándalos provocados por sus aficiones turísticas e inmobiliarias, el Jefe de Gabinete parece haber quedado inhabilitado para disputar el codiciado puesto, de modo que Bullrich avanzó varios casilleros hacia la candidatura.
Son elucubraciones tempranas, pero la política se mueve en función de proyecciones y el caso es que la senadora ya tiene su terminal catamarqueña.
Astuto Monti. En lugar de meterse en el saturado brete “karimenemista”, se apodera de una franquicia que estaba vacante. Por las dudas, nomás: nunca se sabe cómo pueden evolucionar los escenarios y las acciones de Bullrich están en alza.
El catamarqueño tiene campo para avanzar en la captura de sectores radicales desenganchados de la orgánica. El “bullrichismo” tuvo su enclave provincial en las PASO de 2023 con el grupo llamado “los patricios”, que orientaban Javier Silva, exministro de Gobierno de Eduardo Brizuela del Moral, y el exdiputado Miguel Vásquez Sastre. Por ahí accedió Monti a la banca de diputado nacional que dejó el año pasado para ir en tercer lugar de la lista de diputados provinciales libertarios.
El gran frente opositor que proponen los “karimenemistas” tiene de tal manera un primer socio que incorporar: los “bullrichistas” de Monti, que trajina por el interior para llegar con naipes a la hora de los bifes.
Por supuesto, más allá de las tensiones internas, el hecho de que haya dos sectores diferenciados significa que el ala libertaria tiene dos cosecheras para juntar en el momento que consideren oportuno.
El escándalo sexual y administrativo en el que está envuelto el diputado Javier Galán, por otro lado, conviene menos al Gobierno que a las filas libertarias. Galán es un libertario disidente al que el MID ofreció la oportunidad de encabezar la lista.
Gran fenómeno electoral del año pasado, las denuncias por agresiones sexuales, exacciones ilegales y peculado de servicios lo colocan al borde del desafuero y esmerilan la credibilidad de su prédica.
El MID capitaneado por el diputado Fernando Baigorrí quedó enredado en la sórdida trama, pero para regocijo de los libertarios, el exdiputado Hugo “Grillo” Ávila, peronista disidente, se complicó solo en la historia expresando un respaldo contundente a Galán desde el primer momento.
Que los infortunios de un opositor convienen al oficialismo es obvio, pero apenas se rasca un poco aparecen los beneficiarios reales del caso. Los votos de Galán se fugaron de La Libertad Avanza, no del peronismo. Alrededor de un 8%, dos diputados y un concejal en la Capital ¿Cuál hubiera sido el desempeño libertario si Galán no estaba en la cancha?
Hay conspiraciones que no necesitan conspiradores.