lunes 23 de mayo de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Cara y Cruz

La cuña Morales

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
10 de mayo de 2022 - 01:15

Desde que asumió como presidente del Comité Nacional de la UCR, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, intensificó las operaciones para procurarse la candidatura a presidente de Juntos Por el Cambio con tácticas menos encaminadas a ampliar su base de sustentación que a fomentar una atomización en el campo opositor. Tal vez especula con que el esmerilamiento de sus antagonistas le baste para llegar a la ansiada postulación presidencial, pero sus apresurados afanes perjudican la consistencia opositora, como ocurre en el Frente de Todos con los sistemáticos ataques del cristinismo al presidente Alberto Fernández.

La tensión a la que somete la integridad de Juntos por el Cambio empieza a multiplicarle peligrosamente los enemigos internos, incluso en el seno mismo del radicalismo, y provoca en no pocas oportunidades episodios lindantes con lo grotesco.

Uno de ellos fue en el último encuentro de la mesa nacional de Juntos por el Cambio, donde forzó la incorporación a un documento del rechazo explícito al ingreso del libertario Javier Milei a la alianza, en lo que se interpretó como una derrota de Mauricio Macri, Patricia Bullrich y los “halcones”, que coquetean con el excéntrico personaje.

Fue así, pero el empeño de Morales por introducir tal manifestación empañó el encuentro y lo impregnó de internismo en un momento en que para la mayoría era importante exhibir unidad conceptual frente a la avanzada de Cristina Kirchner en el Senado que había arrebatado el escaque en el Consejo de la Magistratura asignado a Luis Juez. El propio Macri, que no se destaca por la sutileza de sus lecturas, señaló que Milei no había solicitado entrar en Juntos por el Cambio y que, por consiguiente, rechazarlo era superfluo e inoportuno. Para el jujeño fue más importante alzarse con un poroto que contribuir a mostrar unidad.

Como consecuencia, Milei escaló previsiblemente en la búsqueda de protagonismo que tan buenos resultados viene dándole, a fuerza de improperios y desvaríos.

Morales consiguió también que se incluyera en el pronunciamiento una desmentida de supuestos arreglos suyos con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, por el Consejo de la Magistratura.

La relación de Morales y Massa es tan estrecha que el vicegobernador de Jujuy, Carlos Haquim, es massista. Junto a Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, el mandatario jujeño impulsó la inclusión a la alianza antikirchnerista del Frente Renovador de Massa en la Convención radical celebrada en Gualeguaychú en marzo de 2015, donde se decidió pactar con el PRO. La moción fue rechazada, pero él la llevó adelante en su provincia.

El vínculo le cuesta permanentes brotes de desconfianza de los aliados de Juntos por el Cambio. A ninguno se le pasa por alto que le ha permitido extender su reconocida pulsión nepótica más allá de las fronteras jujeñas.

Consiguió, por ejemplo, que su esposa, Tulia Snopek, fuera designada prosecretaria del Consejo de la Magistratura en 2020, puesto desde el que pasó en abril de 2021 a una presidencia suplente de YPF. Sus hijos, Gastón y Facundo, cobran también sueldos del Estado, lo mismo que sus dos hermanos y dos de sus cuñados.

Su exesposa y excuñados integran también la nómina de parientes beneficiados con emolumentos públicos gracias a los contactos del gobernador, al igual que tíos, primos, sobrinos y hasta la exesposa y el excuñado de su hermano Héctor “Freddy”. Notable angurria, incluso para los significativos niveles de nepotismo que se dan en la Argentina.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar