El arranque del fin de semana largo en la Capital encontró a turistas y locales reunidos en torno a una agenda que celebró la música, la danza y las tradiciones más profundas del folclore argentino.
El arranque del fin de semana largo en la Capital encontró a turistas y locales reunidos en torno a una agenda que celebró la música, la danza y las tradiciones más profundas del folclore argentino.
El viernes por la noche, voces de talento indiscutido dieron vida a un variado repertorio de tonadas nacionales. El espectáculo, de marcado carácter federal y notable nivel artístico, logró conquistar a un público que ya había seguido sus trayectorias detrás de las pantallas. Se trató de la primera edición de “Viva voz”, una iniciativa impulsada por Agustín Isasmendi -quien representó a Catamarca en La Voz Argentina 2025-, que reunió a más de 200 personas.
Folclore, danza y memoria
El sábado, la identidad local volvió a ser protagonista con una convocatoria diversa que incluyó no solo a catamarqueños, sino también a familias llegadas desde Bahía Blanca, Santiago del Estero y Córdoba. Desde temprano, la plaza “Quique Sánchez Vera” fue el punto de encuentro de la tradicional Feria de Artesanía y Diseño, un clásico en los fines de semana extensos.
Al caer la tarde, la danza tomó la escena. Un grupo numeroso se sumó al taller de zamba dirigido por Anita Maldonado.
Danza que honra la tierra
Más tarde, el escenario recibió a un grupo que se define como “mujeres de barro que amasan el origen”. Wankara -integrado por Beatriz Casimiro, Natalia Ayala Cabrera, Anita Carrizo y Pamela Irace-desplegó un lenguaje que remite al cerro a través del latido de las cajas y la copla. Herederas de una tradición oral ancestral, combinaron el canto colectivo, la poesía y una presencia ritual que invitó al silencio y al aplauso, resignificando un mensaje que homenajea a la tierra, a las mujeres, a las luchas y a las herencias culturales de la región.
La danza volvió a robar la atención con la presentación de la Academia Atahualpa Yupanqui, bajo la dirección del Prof. César Reynoso.
La conducción estuvo a cargo del artista Franco Ocaranza, quien supo ir transformando la noche en un espacio cálido y familiar.
El cierre de la primera jornada de actividades gratuitas —organizadas por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital— estuvo a cargo de Las Voces del Viento, con un repertorio de melodías andinas que derivó en una auténtica fiesta de carnaval norteño.