El titular de Cerámica Catamarca y vicepresidente de la Unión Industrial de Catamarca (UICA), Raúl Colombo, advirtió que hay una gran incertidumbre en el sector en torno a la posibilidad de un faltante de gas y la racionalización de la energía, que fuera advertida semanas atrás por funcionarios nacionales. Además, indicó que el contexto internacional encareció los servicios.
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Industriales temen por posible falta de gas y energía
“Si me tengo que atener a las palabras del secretario de Energía, que mandó una carta dura a la Presidencia y al ministro de Economía diciendo que no va a alcanzar el gas ni el gasoil, creo que la situación es para preocuparse seriamente. Si no hay gas suficiente y no hay energía, porque también advirtió que podrían racionar la energía a los sectores industriales, se puede ver afectada la productividad”, enfatizó Colombo, en alusión al escrito que se conoció días pasados del secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, quien advirtió al Gobierno nacional que el Ministerio de Economía redujo su presupuesto y que “la plata que hay no alcanzaría siquiera para pagar el gas que importamos de Bolivia”, además de remarcar que habrá una crisis de combustibles para alimentar las centrales térmicas.
Colombo explicó que en el caso de su empresa, desde diciembre está revisando qué panorama habrá en la renegociación del contrato de gas. “Tenemos contratos anuales de provisión de gas, lo tenemos que renegociar ahora en abril, y en principio nuestro proveedor nos dijo que nos quedáramos tranquilos. Hoy nos advierte que no tiene ninguna certidumbre”, indicó en declaraciones radiales.
En este sentido, explicó que el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania elevó los costos internacionales del gas. “Antes, el costo del barco era de 8,3 dólares el millón de BTU (es la unidad de medida), y como consecuencia de la guerra llegó a costar más de 100 dólares el millón. En este momento está costando entre 30 y 35 dólares el millón de BTU. Es decir, nosotros importamos a 8 dólares y ahora cuesta 30 o 35. Es compleja la situación”, graficó.
Según comentó, los industriales en la Argentina “pagábamos un promedio entre 5 y 6 dólares porque teníamos un mix de gases, un poco del sur del país, un poco del norte (Bolivia) y los barcos quedaban en la zona del litoral”. “Lamentablemente, Bolivia advirtió que nos iba a vender menos, y todo se complica”. Colombo comentó que como alternativa, en su fábrica utilizan orujo de aceituna. “Pero con eso no puedo hacer caminar el horno”, advirtió e indicó que funcionan con un 70% de gas y un 30% de orujo de aceituna.
En este aspecto, el referente de la UICA remarcó que esta situación podría complicar también a las empresas textiles, al señalar que en muchos casos necesitan calefaccionar sus plantas porque algunos hilados o tejidos requieren de determinada temperatura en el proceso de confección.
“Sería lamentable que nos quedemos sin gas o nos corten la energía. Hace cuatro o cinco años nos anticipaban que Vaca Muerta nos iba a permitir tener gas suficiente para proveer a todo el país e inclusive exportar y en ese momento nos pronosticaban el millón de BTU a $2,50, menos de la mitad de lo que estamos pagando los industriales y una cuarta parte de lo que nos cuesta el gas traído en barco, pero no se hicieron las inversiones”, lamentó el empresario.
En el marco de los dichos del secretario de Energía de la Nación, el próximo jueves 31 de marzo, vencerá el plazo de negociación de la adenda al contrato con Bolivia.
El incremento del precio del gas por la crisis europea llevó al vecino país a endurecer sus condiciones para firmar un acuerdo con Argentina. La administración de Alberto Fernández negocia por, al menos, 15 millones de metros cúbicos diarios a un precio que aún se desconoce.n