domingo 18 de febrero de 2024
Cara y Cruz

Gobernadores, a la ofensiva

A solo 48 horas del arrollador triunfo de Javier Milei sobre Sergio Massa, los gobernadores marcaron...

A solo 48 horas del arrollador triunfo de Javier Milei sobre Sergio Massa, los gobernadores marcaron con claridad el inicio de la adaptación del ecosistema institucional y político al nuevo escenario.

El reclamo de la liga del Norte Grande a la Presidencia por las compensaciones prometidas tras la baja del impuesto a las Ganancias y el eje que se proponen conformar los diez mandatarios de Juntos por el Cambio tienen en principio carácter preventivo frente al fuerte ajuste del gasto público que Milei confirmó desde su primer discurso como presidente electo, pero también plantan referencias fuertes y concretas de poder en un contexto donde los dos bloques que monopolizaron la discusión política hasta la irrupción del libertario se internan en la crisis de liderazgo que implica toda derrota.

Los movimientos de los gobernadores tienen proyección significativa, porque se inscriben en un contexto saturado de conjeturas por el reparto de porciones del gabinete y casilleros en el Congreso que se desarrollan sobre una atomización de las representaciones institucionales que interpela al nuevo presidente.

El rotundo e inobjetable respaldo electoral que consagró a Milei carece de correlato institucional. No tiene un solo gobernador, su bloque de senadores se reduce a ocho brazos y el de diputados a 38.

Esta fragilidad política, que no tiene precedentes, lo enfrenta a la necesidad de edificar acuerdos para garantizarse mínimas condiciones de gobernabilidad en el inicio de su gestión.

El pacto con Mauricio Macri contribuyó a su triunfo, pero resulta insuficiente para ampliar su base institucional. Incluso obstaculiza esta meta, porque el expresidente dinamitó brutalmente Juntos por el Cambio al pactar con Milei y ni siquiera está en condiciones de asegurar el respaldo de todos los diputados y senadores del PRO, su propio partido.

La pretensión macrista de encumbrar a Cristian Ritondo como presidente de la Cámara de Diputados, por ejemplo, es en este momento impracticable porque para lograrlo debería reunir los votos de los desairados por Macri y juntarlos con los libertarios. Con los rencores que generó la unilateral movida del ingeniero parece imposible.

Por supuesto, Ritondo, que es un experimentado parlamentario, podría intentar otras alquimias con eventuales desertores de Unión por la Patria y bloques chicos para llegar, pero la gran pregunta es: ¿por qué cualquiera habría de ofrendarle semejante trofeo a Macri?

Nombres como los de Florencio Randazzo y Miguel Pichetto entraron en danza frente a esta ardua dificultad para plantar un macrista paladar negro en el lugar que ocupó, hasta agarrar el Ministerio de Economía, Sergio Massa. Tampoco ofrecen el arrastre suficiente, por el momento.

Los problemas para definir en esquema de conducción de la Cámara de Diputados condensan la escena general.

Los aplastantes resultados que obtuvo Milei en el balotaje erosionaron severamente la autoridad de casi todo el resto de los jefes del arco político, al punto que no hay ninguno en condiciones de darle un respaldo determinante. Necesita interlocutores legitimados para avanzar en lo que el triunfo sin aparato le dejó pendiente: una red de contención institucional.

Los gobernadores, con la gravitación de sus legisladores en el Congreso, se recortan en ese marco como una fuente de poder consistente, al margen de las posiciones que hayan tomado en el balotaje. Todos cuentan con el respaldo de las urnas en sus distritos, mientras que las terminales de Milei en el interior son exiguas, incipientes y hasta inexistentes.

No es que vayan a convertirse al credo libertario, obvio, pero la fórmula con ellos es simple: a cambio de la gobernabilidad, piden que el ajuste no se ensañe sobre las finanzas provinciales.

Desde esta perspectiva, los gobernadores tienden a blindarse ante el ajuste, pero su agrupamiento implica también pasar a la ofensiva en una escena de legitimidades diezmadas.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar