Figueroa, contra los mendigos y vendedores ambulantes
El concejal por la LLA presentó un proyecto para prohibir la interrupción de vendedores ambulantes.
El concejal de La Libertad Avanza – PRO, Diego Figueroa, presentó en el Concejo Deliberante de la Capital un proyecto de ordenanza que busca prohibir la interrupción de comensales por parte de vendedores ambulantes y personas que solicitan limosna en bares, restaurantes y comercios de la ciudad. La iniciativa, según explicó, apunta a “fortalecer el orden público y potenciar la actividad económica formal”, garantizando la “normal estadía, tranquilidad y seguridad” de los clientes en establecimientos gastronómicos y comerciales.
Figueroa fundamentó la propuesta en la necesidad de preservar la experiencia de los consumidores y la imagen turística de la Capital: “La presencia de vendedores ambulantes y personas ajenas a los locales altera el esparcimiento de los clientes, afectando tanto la experiencia del usuario como la imagen turística de la Capital”, señaló.
En los fundamentos de la norma, Figueroa remarcó: “Los consumidores tienen derecho a recibir un servicio en condiciones dignas y libres de perturbaciones. No se trata de criminalizar la vulnerabilidad, sino de ordenar el uso del espacio privado habilitado y fomentar la actividad económica formal”.
El proyecto establece que los propietarios de bares, restaurantes, confiterías, cervecerías, patios gastronómicos y comercios en general deberán impedir el ingreso o permanencia de personas que realicen ventas no autorizadas o soliciten dinero dentro de sus instalaciones. “Los titulares de los establecimientos serán los garantes del cumplimiento de la norma, pudiendo enfrentar sanciones en caso de permitir o tolerar estas conductas”, indicó el edil.
El concejal explicó que la iniciativa surge como respuesta al incremento de situaciones que se volvieron frecuentes en distintos puntos de la ciudad: “El proyecto tiene muchas aristas jurídicas. Si nos amparamos en la normativa de defensa del consumidor y en la Constitución Nacional, hay una cuestión de derechos que se pierde cuando se deja pasar situaciones irregulares que perturban el orden”, sostuvo.
Figueroa advirtió además sobre las responsabilidades legales que podrían recaer sobre los comerciantes: “Si ocurre un accidente dentro de un local con una persona que está trabajando de manera informal, el dueño puede terminar involucrado en un problema legal por permitir una actividad no regulada dentro de su propiedad”, explicó.
Comer sin interrupciones
Puntos principales:
Alcance total: la norma aplica a bares, restaurantes, cervecerías, patios gastronómicos y comercios de todo el ejido municipal.
Deber de control: los responsables de los locales deberán impedir la circulación de vendedores ambulantes ajenos al personal y de cualquier individuo que altere el orden.
Responsabilidad empresarial: los titulares de los establecimientos serán los garantes del cumplimiento de la norma, pudiendo enfrentar sanciones en caso de permitir o tolerar estas conductas.
El edil también puso el foco en la dimensión social del problema: “En nuestras calles vemos cada vez con mayor frecuencia niños vendiendo productos en bares y restaurantes, o personas con bebés pidiendo dinero. Allí donde hay un niño trabajando o viviendo en la calle hay un Estado ausente”, denunció.
Asimismo, señaló que detrás de estas situaciones pueden existir problemáticas más profundas: “En el trasfondo de esta situación pueden aparecer cuestiones como trabajo infantil, trabajo en negro o problemas vinculados a aseguradoras de riesgo de trabajo”, advirtió.