La Corte de Justicia confirmó la condena por abuso
"Es fundamental la verificación de la aceptación de culpabilidad del acusado"
Había confesado una agresión sexual y se lo condenó a 15 años de prisión, pero presentó un recurso de casación.
Abuso sexual en la infancia. Ultrajó a una niña de su familia.
En diciembre del año pasado, un hombre fue condenado a la pena de 15 años de prisión. La jueza Patricia Olmi lo declaró culpable por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, continuado”, “coacción” y “amenazas simples”. La causa se tramitó en la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) del Poder Judicial para la realización de un juicio por jurados.
No obstante, el acusado decidió confesar. Los hechos que se le reprocharon sucedieron entre 2016 y 2021. Ante esta situación, se realizó un acuerdo entre las partes. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal de Instrucción Sebastián Pelisari y la fiscal de Cámara Daniela Barrionuevo, acompañados por los abogados de la querella Silvia Barrientos y Hernán Morales. La defensa fue ejercida por un abogado del foro local.
No obstante una nueva defensa, presentada por el abogado Jorge De la Fuente, designada por el condenado, tras el juicio presentó el recurso de casación. Solicitó la nulidad de la sentencia. “El imputado se vio obligado a aceptar el acuerdo por un presunto asesoramiento engañoso de su anterior letrado, ya que en caso de ir a juicio le aplicarían una condena lejos de los márgenes legales”, según lo expresado por el nuevo defensor, en la audiencia de expresión de agravios.
La Sala Penal, representada por los ministros Hernán Martel, Fernanda Rosales Andreotti y Verónica Saldaño, resolvió no hacer lugar al planteo. La ministra Saldaño en los fundamentos destacó que de “un acuerdo en el que primó una pausa consciente, que permitió arribar a una pena equilibrada, sin descuidar el agravante del vínculo biológico en contexto de violencia, surge claramente que no estamos frente al monto de una pena acordada que resulte dispar, perjudicial entre hechos y pena, como tampoco errónea aplicación de la ley sustantiva”.
Además, advirtió que “la voluntad de quien resultó condenado no se encontró viciada. No existió un desajuste entre lo pactado por el imputado y por su defensor, la representante de la querella y lo resuelto por la jueza directora del proceso. El acuerdo incluyó expresamente la cuestión relativa a la cantidad, especie y modalidad de ejecución de la pena acordada (…), objeto del recurso interpuesto. No se advierte el agravio señalado por la parte ni menoscabo alguno al derecho de defensa. Al momento de dictar sentencia, la jueza no se apartó de las condiciones del acuerdo”.
A la vez, remarcó en cuanto al proceso de juicio abreviado que “lo acordado se visualiza sin margen a error la explicación que se brinda al acusado, de los alcances del acuerdo, explicitándose la pena, su cumplimiento y todo lo relacionado a lo convenido”.
Los ministros Martel y Rosales Andreotti compartieron los argumentos de Saldaño. Sin embargo, Rosales Andreotti agregó también que “del acuerdo de juicio abreviado arribado son fundamentales la verificación de la aceptación de culpabilidad del acusado y su consentimiento respecto a la cantidad, especie y modalidad de ejecución de la pena. Para llegar a un acuerdo de estas características, las partes se reúnen en varias oportunidades para evaluar dicha posibilidad, donde exponen sus posturas e intereses en el caso. Tal como lo sostuvo la fiscal Ana Daniela Barrionuevo en la audiencia celebrada ante esta Sala, no estamos frente a un acuerdo sorpresivo o impuesto”.
Puertas adentro
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más extremas que niños, niñas y adolescentes pueden sufrir. No obstante, el dato más importante que advierten los profesionales en esta temática es que en la gran mayoría de los casos se trata de abusos sexuales intrafamiliares: padre, abuelo, hermano, tío o primo son los principales sospechosos.
El victimario realiza un abuso de poder. A través de diversos mecanismos de manipulación y amenaza, quien abusa genera en la víctima un sentimiento de culpa y vergüenza. Es por ese motivo que quienes lo sufren pueden tardar mucho tiempo, incluso años, hasta que pueden poner en palabras lo que les sucedió.
La Línea 102 de Ayuda a chicos y chicas funciona las 24 horas los 365 días del año. A través de ésta se pueden denunciar abusos.