domingo 14 de abril de 2024
Editorial

Enseñanzas del caso de La Paz

Un grave hecho de maltrato infantil se registró entre el domingo y lunes en el departamento La Paz. La víctima, una niña de cuatro años, debió ser internada como consecuencia de las heridas que le provocó la golpiza propinada por su padrastro.

En este contexto dramático, la noticia alentadora es que el castigo, a diferencia de muchos que suceden en el ámbito doméstico, no fue tapado por el silencio o la complicidad familiar o vecinal. El agresor fue denunciado por los vecinos, arrestado por la Policía y la madre de la pequeña ratificó la denuncia.

El hecho tuvo su continuidad en la reacción masiva de los pobladores de la localidad donde ocurrió. Protagonizaron una marcha para exigir justicia por la niña golpeada, según la crónica publicada por El Ancasti.

Aunque estos casos extremos sean excepcionales, el castigo físico a niños y niñas ha sido durante mucho tiempo naturalizado, descrito incluso por sus perpetradores como una herramienta que servía para corregir malas conductas. Chirlos, golpes en las nalgas, chuschones y hasta cintazos no eran vistos por cierto sector de la población como algo intrínsecamente malo, sino como un correctivo que ayudaba en la educación infantil.

La violencia contra niños, niñas y adolescentes, sea física o verbal, es condenable aún cuando sea ejercido por los padres con presuntos fines educativos. Además, está comprobado que toda violencia deja secuelas físicas y/o psíquicas.

Por suerte, la conciencia sobre la crueldad que implica el maltrato infantil ha llegado a la legislación de fondo en la Argentina. Y si bien los casos extremos como lo ocurrido en el departamento La Paz se encuadran en delitos de tipo penal, también la cuestión se contempla en el Código Civil a través de la reforma aprobada en el año 2015. En el artículo 647 se prohíbe expresamente cualquier tipo de castigo corporal y malos tratos que afecten física o psíquicamente a los niños por parte de quienes ejercen la responsabilidad parental.

También está en vigencia la Ley Nacional 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que tiene por objeto la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que se encuentren dentro del territorio argentino. Su aplicación es obligatoria y los derechos que en ella se especifican son de orden público.

También la denominada Ley Lucio, denominada así en homenaje a Lucio Dupuy, el niño de cinco años asesinado a golpes en La Pampa, por el que fueron juzgadas y condenadas su madre y la pareja de esta. Este instrumento legal establece, entre otras cosas, la capacitación obligatoria para los agentes del Estado que trabajan en relación a la niñez y el desarrollo de campañas de concientización sobre la problemática en medios de comunicación.

El brutal hecho de La Paz arroja, aun en su dramatismo, varias enseñanzas: el maltrato infantil no debe ser naturalizado, no es un problema privado de las familias, todos pueden denunciarlo y debe ser castigado con las leyes vigentes.

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