El catamarqueño Enrique Maza es una de las grandes promesas de Atlético Tucumán, que juega en Primera “A” de AFA y donde actualmente con 19 años es uno de los arqueros del plantel profesional.
El juvenil renovó hace meses su contrato con el club de la vecina provincia y sueña con debutar en primera.
El catamarqueño Enrique Maza es una de las grandes promesas de Atlético Tucumán, que juega en Primera “A” de AFA y donde actualmente con 19 años es uno de los arqueros del plantel profesional.
En nota de La Gaceta de Tucumán, el futbolista detalló aspectos de su presencia en la entidad tucumana, desde su arribo hasta sus objetivos.
“Desde la tranquilidad de su Guayamba natal -una pequeña localidad del departamento El Alto, en el este de Catamarca- hasta la intensidad del fútbol formativo tucumano, Maza atravesó un camino lleno de desafíos” señaló el medio.
Y el futbolista indicó: “Disfrutamos mucho el torneo. El grupo estuvo siempre muy unido y fuimos conscientes de lo que íbamos logrando. En torneos anteriores no pasaba, pero ahora por suerte pudimos hacer historia”, contó Enrique con serenidad, aún con la emoción a flor de piel por haber sido parte de la mejor campaña de la reserva del “Decano” en el certamen.
En otro pasaje, Maza recordó que en su infancia jugaba como delantero, incluso llegó a destacarse como extremo o lateral izquierdo. “Me gustaba mucho atacar, pero también me llamaba la atención el arco. Un día me fui a probar a Central Córdoba y, como no daban pruebas para mi categoría, me ofrecieron atajar. Yo había llevado los guantes por las dudas. Y quedé. Desde ahí, no solté más ese puesto”, relató.
Prosiguiendo, detalló La Gaceta que el primer paso serio de Maza fue en 2020, cuando llegó a Atlético luego de una prueba en Andalgalá. “Un tío me mandó una publicación de Facebook y mis padres me acompañaron. Estaba (Omar) Vallcaneras viendo y me preseleccionaron para una prueba en Tucumán. Ahí quedó todo encaminado y me sumé al club”, cuenta el juvenil que en ese momento estaba por cumplir 14 años.
Sobre lo difícil de la adaptación señaló que “al principio me costó muchísimo. Vivía con unos familiares y tenía que levantarme a las cinco de la mañana para ir a la escuela, que quedaba en el Manantial. Volví a casa al mediodía y ya a las tres tenía que estar entrenando. Era muy cansador. Yo venía de un pueblo donde no hay autos, ni colectivos, ni ruidos. Tucumán era otro mundo para mí”.
También, destacó cuando llamó la atención del cuerpo técnico de selecciones juveniles de AFA. En 2022 fue convocado por primera vez a la Sub-17. “No lo podía creer. Los entrenamientos en Ezeiza eran increíbles, todo impecable. Me tocó estar con jugadores como Echeverri, Santiago López, Juan Giménez... Todos de nivel altísimo”, recuerda con admiración. “La foto con Messi fue algo impensado. Un día fuimos a ver un entrenamiento de la Mayor y al terminar nos hicieron sacar una foto. Yo no lo podía creer. Después, en el Sudamericano Sub-17, nos mandó un video para motivarnos. Eso fue inolvidable” expresó.
En relación con sus objetivos, Maza dijo: “Quiero seguir creciendo, atajar todo lo que pueda en la Reserva, volver a ser citado a la Sub-20 y, ojalá, en algún momento pueda debutar en Primera. Todo llega a su tiempo. El puesto de arquero requiere paciencia, se convive con el error constantemente, pero estoy preparado”, reveló.
Además de lo deportivo, Maza sostuvo que “terminé el secundario el año pasado en la escuela Urquiza. Estoy analizando qué carrera estudiar. Mi mamá siempre me insiste en eso. Tal vez algo virtual, para poder combinarlo con el fútbol” y remarcó que “mis padres están muy felices. Siempre me apoyaron. Me llevaron a todas las pruebas, me bancaron en todo, tanto en el colegio como en el fútbol. Ellos también sueñan conmigo”.
Y en el tramo final, se acordó que “jugué en muchos clubes del este catamarqueño: Independiente de El Alto, General Lavalle, Juventud Unida, Social de Baños. Todos los clubes me dejaron algo. Ahí aprendí a disfrutar del fútbol. Fue en esos clubes donde me empezó a picar el ‘bichito’ del arco”.