El Tribunal define si acepta los planteos de los imputados
Diez de los diecisiete imputados confesaron los hechos para conseguir una pena inferior.
“Reconozco y pido disculpas a Daniel Cuevas y al chico (Eduardo) Guzmán por todo lo que he hecho. Ellos y mi nieto (Alex López) no tienen nada que ver. También pido disculpas a Toribio (Estigarribia López)” fue la declaración de Eva Portillo López, quien está acusada de ser coautora de transporte de estupefacientes agravada por el número de personas. Portillo López fue una de los diez imputados que pidió ampliar su declaración ante los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) y confesó su responsabilidad en los hechos que llegaron a juicio en la última audiencia del 6 de julio.
En la audiencia de hoy se prevé que los jueces Enrique Lilljedahl, Juan Carlos Reynaga y Federico Bothamley definan si aceptan o no lo postulado por los integrantes de la organización narco. Además deberán resolver cómo sigue el juicio para el resto de los acusados que no quisieron admitir su culpa.
Portillo López, de 66 años, es, a priori, la cabecilla de la banda y llegó al debate bajo el régimen de prisión domiciliaria. Tiene antecedentes penales y está imputada por el delito de “transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes organizados para cometerlo”. Las escuchas telefónicas sindicaron a la mujer oriunda de Paraguay, quien se contactaba con el tucumano Domingo Caro, a quien le suministraba los estupefacientes. Portillo López residía en la ciudad bonaerense de Moreno y para la fecha de los hechos –junio del 2019– también era investigada por otra causa federal en esa provincia.
De la pesquisa realizada por Gendarmería Nacional surgió que frente al domicilio de Portillo López estaba estacionado un vehículo involucrado en la causa. Uno es una camioneta Nissan que evadió el control cuando las fuerzas de seguridad lograron demorar al conductor de un Citroën Aircross, que llevaba los 30 kilos de marihuana, en una ruta tucumana. Este rodado también fue observado en el garaje de la casa de la mujer.
Portillo López fue detenida cuando circulaba en un vehículo en el que también iban su nieto Alex López, Daniel Cuevas y Eduardo Guzmán. La marihuana era transportada en el Citroën que tenía como único ocupante a Toribio Estigarribia López.
Por su parte, Caro declaró desde el penal de Colonia Pinto (Santiago del Estero) y dijo que no conocía a Eva Portillo. Reconoció su culpa e intentó desligar a su expareja Noemí Lizárraga, quien también es juzgada. A su vez, ésta declaró: “Mi aporte no fue esencial. Ni vendo, ni transporto. Solo hice lo que mi marido me pidió”, expresó
Otros que declararon fueron los hermanos santiagueños Juan Alfredo y Alejandro Vázquez. El primero pidió disculpas y solicitó prisión domiciliaria. Su hermano Alejandro, desde Santiago del Estero, negó haber sido coautor y dijo que tuvo “una mínima participación” en los hechos.
En igual sentido declararon los “locales” Ernesto Rolón y Jonathan Ríos.
Por su parte, Miguel Ángel “Cuky” Silva negó la acusación. “Soy inocente y ajeno de lo que se me acusa. Pido la absolución”.
Damián Lastra, otro de los santiagueños, se hizo cargo de la imputación por “comercialización de estupefacientes agravada por el número de intervinientes”. “Pido disculpas a la sociedad y al tribunal”, dijo. En igual tono fue la declaración del ciudadano paraguayo Toribio Estigarribia López.
Ricardo Jaime también confesó pero dijo que es partícipe primario en la causa.
Tras las declaraciones, la fiscal María Delicia Correa pidió un cuarto intermedio para analizar los pasos a seguir en relación con los testigos de la causa.n