El bloque de diputados del oficialismo salió al cruce de las críticas de Juntos por el Cambio que denunciaron hostigamiento de autoridades y de la fuerza pública cuando pretendieron recorrer la escuela que funciona en el Hospital de Niños. El Frente de Todos consideró que las legisladoras no respetaron el protocolo.
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El oficialismo cuestionó a las diputadas de JxC
"Con sorpresa, ante el documento de las Secretarías de Género del Comité Provincia y Comité Capital, Mujeres Radicales y dirigentes del radicalismo referido a la visita al Hospital Interzonal de Niños Eva Perón por parte de las diputadas Cristina Gómez, Silvana Carrizo y Alejandra Pons, desde el bloque del Frente de Todos nos gustaría aclarar que toda institución pública o privada tiene protocolos de ingreso y de visita. Más aún cuando, como en este caso, es un hospital de niños donde se deben salvaguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes", señalaron.
"Al organizar una visita a una institución, por protocolo, se debe solicitar un permiso para su realización. Toda persona debe anunciarse e identificarse, situación que no ocurrió en esta ocasión. En una institución de salud que aún hoy atiende y tiene internados niñas, niños y adolescentes con COVID-19, sumado a otros procesos infecciosos, y pacientes con inmunocompromiso, se deben cumplir estrictamente los protocolos de bioseguridad para evitar contagios y no poner en riesgo la salud de los niños y niñas internados", justificaron ante el documento que firmaron mujeres y dirigentes del radicalismo.
"Lo que llama verdaderamente la atención es que quienes son representantes del pueblo con investidura de diputadas aleguen sentirse avasalladas cuando, en realidad, se les solicitó como a cualquier otro ciudadano el cumplimiento de los protocolos sanitarios para la realización de una visita y, en su caso, efectuar una filmación en un hospital pediátrico. A ello, las representantes del pueblo se negaron y prefirieron el escándalo mediático, buscando, obviamente, algún rédito político ante la opinión pública. Entonces surge la siguiente pregunta: ¿Quién es el avasallado?", indicaron.
"La condición de representantes del pueblo impone mayores obligaciones y responsabilidades. Una de ellas es el respeto irrestricto de las normas jurídicas y de la dignidad de las personas", concluyen.