El Partido Intransigente rechaza la reforma de la Ley de Glaciares y advierte por el impacto en el agua
Desde el espacio sostienen que la iniciativa, junto al RIGI, pone en riesgo reservas estratégicas y favorece intereses corporativos por sobre el ambiente.
El Partido Intransigente de Catamarca, manifestó su rotundo rechazo al proyecto de modificación de la Ley de Glaciares que se tramita en el Congreso de la Nación. Desde la fuerza política advierten que esta medida, sumada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), constituye una amenaza directa a las reservas estratégicas de agua de la provincia.
A través de una declaración oficial, el PI Catamarca sostuvo que la reforma no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia diseñada para favorecer intereses corporativos. "Ya hemos aprendido con experiencias como Bajo la Alumbrera que las promesas de desarrollo suelen terminar en pasivos ambientales sin transformaciones estructurales para nuestra provincia", señala el documento.
La postura del partido enfatiza que la protección de los glaciares y el ambiente periglacial es un imperativo constitucional. En este sentido, rechazó el argumento de la "autonomía provincial" como motivo para flexibilizar controles, calificándolo de falacia: "Fragmentar este piso de protección nos deja vulnerables frente a capitales globales; una provincia sola no puede negociar de igual a igual con corporaciones transnacionales el recurso más crítico del siglo XXI: el agua dulce".
Finalmente, la declaración desestima la dicotomía entre desarrollo y ambiente, asegurando que destruir reguladores hídricos esenciales solo profundiza la pobreza a largo plazo al comprometer las economías locales y el consumo humano. "Defender la Ley de Glaciares es defender el derecho al futuro y el patrimonio más valioso que tenemos: el agua", concluye el comunicado.