Durante la Asamblea Universitaria, Gonzalo Salerno, candidato a rector en fórmula con Judith "Yuyú" Moreno, pronunció un durísimo discurso previo a la votación. En un primer momento el ambiente se tornó áspero cuando Salerno solicitó hacer uso de la palabra para aceptar formalmente su postulación, lo que generó un intercambio con el actual rector, quien argumentó que, al ser postulada, su aceptación ya estaba implícita y que esta solicitud no correspondía. Sin embargo, Salerno insistió en ejercer su derecho y, en calidad de asambleísta, tomó la palabra.
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Duro discurso de Gonzalo Salerno
En su intervención, Salerno expresó sentirse honrado por la propuesta de su candidatura y agradeció a su compañera de fórmula, Yuyú Moreno, por su entusiasmo y generosidad. Además, afirmó que su proyecto nace del trabajo colectivo y de las inquietudes de la comunidad universitaria, con la esperanza de renovar y fortalecer la gestión académica, científica y social de la universidad.
No obstante, el candidato no dudó en realizar duras críticas a la gestión actual, señalando que la institución padece de un proceso de repetición en sus liderazgos y de una falta de transparencia en sus procesos internos. “Pensamos que hace mucho tiempo que nuestra UNCA muestra lo mismo, las mismas personas conduciendo las mismas facultades, el rectorado y el vicerrectorado; prácticamente las mismas ideas unidas en un simulacro de consenso cerrado y tan forzado que es más una imposición”.
“También los que consideran que la discusión en nuestra UNCA muchas veces se reduce pura y exclusivamente a la periódica disputa por altos cargos y la permanencia en éstos, a perpetuidad o a lo más cercano a ella, vulnerando y burlando todo tipo de normas vigentes que establecen claros límites legales para garantizar la alternancia en el poder” señaló Salerno, quien también llamó la atención sobre las sospechas de represión y condicionamientos en los apoyos políticos dentro de la comunidad académica: "Parece una especie de oscurantismo medieval que caracteriza la dinámica y la gestión del poder en nuestra casa".
El discurso abordó además la necesidad de independizar a la Universidad de la agenda de las políticas públicas y de los partidos políticos: “La gestión universitaria no puede ni debe estar condicionada y supeditada a ellos”. Y cuestionó el actual sistema electoral, que permite que una minoría decida el rumbo de una comunidad de más de 20.000 personas. Por último, Salerno apunto contra Carlos Savio, a quien solicitó explicaciones y rendiciones de cuentas respecto a denuncias de corrupción y manejos indebidos que en su momento realizó, y las que aseguró afectaron la gestión del rector actual, sosteniendo que desde su propio entorno no apoyaron.