lunes 19 de enero de 2026
Expertos destacan los beneficios y desafíos

Dos de cada tres chicos usa ChatGPT para resolver sus tareas escolares

Si bien trae beneficios, dentro de las desventajas analizan los riesgos para el desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes.

Un informe de Argentinos por la Educación con investigadores de la Universidad de Massachusetts (MIT) analiza cómo la expansión del uso de la inteligencia artificial puede transformar la enseñanza y el aprendizaje. Otros beneficios pueden ser agilizar la gestión escolar y fortalecer la gobernanza del sistema educativo a partir de los datos. Sin embargo, alertan sobre los riesgos para el desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes.

El uso de la inteligencia artificial se expande entre los estudiantes argentinos, y abre una discusión sobre las oportunidades y los riesgos. Por un lado, la IA puede ofrecer tutorías personalizadas, aprendizaje adaptativo, asistencia a los docentes y transformación de la gestión institucional, pero también plantea desafíos éticos y pedagógicos.

El análisis surge del informe “Inteligencia artificial en la educación: desafíos y perspectivas”, con autoría María Sol Alzú y Martín Nistal (Argentinos por la Educación) y Andrés Salazar-Gómez y Sanjay Sarma, investigadores de la Universidad de Massachusetts (MIT). El documento aborda las oportunidades y riesgos que implica el creciente uso de la inteligencia artificial en el sistema educativo argentino.

El 76% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años conoce la IA generativa y un 58% ha utilizado herramientas como ChatGPT, según datos relevados por UNICEF y UNESCO. Su principal aplicación está vinculada con fines educativos: dos de cada tres chicos (66%) la usan para hacer trabajos escolares. Otras razones incluyen la búsqueda de información (44%), curiosidad por su funcionamiento (33%) y diversión (24%).

Al analizar el potencial transformador de la IA en el aprendizaje, los autores destacan los sistemas de tutoría inteligente, que pueden responder consultas, adaptar explicaciones y ofrecer retroalimentación inmediata ajustada al ritmo y nivel de cada usuario. También mencionan los sistemas de aprendizaje adaptativo, que reconfiguran el contenido, las evaluaciones y la secuencia didáctica a partir del desempeño y necesidades del alumno.

Además, las herramientas de evaluación automatizada y retroalimentación en tiempo real y los chatbots educativos pueden responder dudas, enviar recordatorios y orientar la organización del estudio. Por otro lado, hay tecnologías de asistencia basadas en IA, como el reconocimiento de voz o la traducción automática, que facilitan la inclusión de estudiantes con barreras idiomáticas o discapacidades.

El informe también analiza el impacto de la IA en la tarea docente. En ese punto, menciona la generación automatizada de contenidos, que permite crear ejercicios y actividades personalizadas en pocos minutos, lo que favorece la atención a la diversidad de estudiantes en el aula.

La corrección automática posibilita a los docentes analizar grandes cantidades de tareas, identificar errores recurrentes y ofrecer retroalimentación inmediata. En tanto, los reportes automatizados pueden transformar los datos de desempeño en información útil para detectar dificultades y diseñar intervenciones más precisas.

Al abordar el impacto de la IA en la administración y gestión del sistema educativo, los autores destacan las plataformas analíticas que pueden procesar volúmenes masivos de datos sobre matrícula, asistencia y recursos, y que permiten optimizar la planificación institucional. Además, el informe señala que la automatización de procesos administrativos mediante asistentes virtuales puede agilizar la inscripción, tramitación de becas y emisión de certificados.

Entre los desarrollos más destacados figuran los sistemas de alerta temprana, que emplean algoritmos de aprendizaje automático para detectar patrones de inasistencia, bajo rendimiento o riesgo de abandono escolar. Estas herramientas permiten intervenir a tiempo para sostener las trayectorias escolares más vulnerables. Por otro lado, la IA también puede contribuir a la gobernanza del sistema al fortalecer los sistemas de información y la calidad de los datos, lo que permite diseñar políticas basadas en evidencia.

Los autores advierten por el posible debilitamiento de la autonomía intelectual y la creatividad de los estudiantes que dependen de la IA para resolver tareas. Además, señalan que la sobreutilización podría disminuir las interacciones humanas, esenciales para el desarrollo socioemocional de los estudiantes.

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