Los principales cabecillas de la “Banda de los Usurpadores” fueron trasladados al Servicio Penitenciario provincial. Se trata de Mario Rodrigo Del Campo, Gastón Darío Agulles, Juan Pablo Collantes y José Werfil Vega. Por su parte, la número 2 de la banda, la abogada Rocío Grisel Gordillo, empleada de Fiscalía de Estado y actual pareja de Del Campo, fue enviada al Correccional de Mujeres.
La medida había sido tomada por el Juzgado de Control de Garantía N° 4, a cargo de Marcelo Sago, a solicitud de la Fiscalía de Instrucción N° 5, encabezada por Hugo Castillo, pero recién ahora se hace efectiva. Los cuatro imputados por “asociación ilícita” estaban detenidos en diferentes unidades judiciales de la Capital a la espera de ser trasladados a su destino, donde permanecerán para impedir que puedan interrumpir la investigación que se desarrolla en su contra.
El traslado a la cárcel de Miraflores y de Gordillo a la cárcel de mujeres de la Capital fue concretado por numerarios de la Unidad de Traslado y Custodia de la Policía de la Provincia hacia el Servicio Penitenciario Provincial.
La audiencia de control de Garantías, donde se definió la continuidad de la detención de los cuatro imputados, se concretó el viernes pasado. En la ocasión, Sago también resolvió otorgar la libertad bajo caución real de 1 millón de pesos a Héctor Enrique Varela Martínez, Denis Eduardo Nieva Chaile, Luis Ricardo Bulacio y Maximiliano Martín Echaverría, los otros miembros de la banda. Todos siguen vinculados a la investigación que lleva adelante Costilla y que involucra a empleados infieles de los juzgados Comerciales y de Ejecución n°1 y n°2 y de organismo del Ejecutivo provincial, como el Registro de la Propiedad, Catastro y la propia Policía provincial.
En la audiencia que se determinó que Del Campo y Gordillo sigan detenidos se produjeron momentos de tensión entre los acusados y representante del Ministerio Público Fiscal. Sucede que Del Campo realizó fuertes acusaciones a Costilla, a quien trató de “corrupto”. También se produjeron algunos cruces entre los abogados de los imputados en contra del fiscal. En este marco, hubo llamados de atención de Sago a Del Campo por lo que el acusado fue apartado de la sala donde se realizaba la audiencia.