El estado en el que quedaron los accesos tras las crecientes, dificulta el acceso peatonal y de vehículos.
Las lluvias registradas en los últimos días provocaron un incremento del caudal del río Paclín, curso de agua que nace en el departamento Paclín, y atraviesa distintas localidades de esa jurisdicción antes de ingresar al departamento Valle Viejo, donde pasa a denominarse río Santa Cruz y continúa su recorrido por sectores como Huaycama y Santa Cruz.
El aumento del volumen de agua no dejó daños materiales reportados, aunque generó complicaciones en caminos rurales y accesos vecinales tanto en Paclín como en Valle Viejo, situación que mantiene atentos a pobladores de distintas localidades atravesadas por el cauce.
En las últimas horas, el tema cobró visibilidad pública tras viralizarse un video difundido en redes sociales por la docente rural y creadora de contenidos Paula Paola, quien registró el trayecto que realiza junto a colegas para llegar a la escuela donde trabajan, ubicada en la localidad de La Bajada. En las imágenes se observan sectores del camino con barro, huellas erosionadas y tramos afectados por el avance del agua, condiciones que dificultan el tránsito vehicular y peatonal.
El registro audiovisual muestra el momento en que los docentes deben atravesar el sector anegado para continuar viaje hacia el establecimiento educativo, evidenciando el estado del acceso luego de las precipitaciones recientes.
La situación no es aislada dentro del recorrido del río. Más al sur, en Valle Viejo, vecinos de Huaycama indicaron que el incremento del caudal volvió a interrumpir uno de los pasos más utilizados para comunicarse con Santa Cruz. “Nuevamente quedó cortado este paso, el más usado entre Huaycama y Santa Cruz. Hacía unos cinco años que no pasaba agua y ahora bajó un caudal importante que lo volvió a cortar”, relataron pobladores.
Residentes de la zona señalaron además que anteriormente el cruce contaba con una estructura simple compuesta por conductos instalados bajo el terraplén que permitían el escurrimiento sin afectar la circulación. “Si estuvieran colocados los cinco caños de diámetro adecuado, como hace algunos años, el agua pasaría por dentro y el camino no se cortaría”, explicaron.
Los testimonios coinciden en que la interrupción de ese paso afecta desplazamientos cotidianos vinculados a actividades laborales, educativas y sanitarias, especialmente para quienes dependen de esa conexión directa entre ambas localidades.
Prevención
Mientras el caudal se mantiene elevado, habitantes de distintos puntos del trayecto del río siguen atentos a nuevas lluvias que puedan incrementar el volumen de agua y extender las dificultades de circulación. Hasta el momento no se informaron oficialmente intervenciones previstas en los sectores mencionados.