Estaba previsto un juicio por jurados pero como admitió su responsabilidad, se llegó a un acuerdo.
En el ámbito de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, un hombre ocupó el banquillo de los acusados para responder por violencia sexual. El expediente fue tramitado en la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) del Poder Judicial para la realización de un juicio por jurados.
El juez Silvio Martoccia fue designado como juez director. El Ministerio Público Fiscal fue representado por los fiscales Antonella Kranevitter y Alejandro Dalla Lasta Baroni, acompañados por la asesora de Menores, Carolina Acuña Barrionuevo. En tanto que la defensa fue ejercida por el abogado del foro local Juan Pablo Morales.
Por tratarse de un delito de instancia privada, la audiencia se desarrolló a puertas cerradas. Oportunamente, Kranevitter, la fiscal del caso, lo había imputado por “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el daño en la salud de la víctima y por el aprovechamiento de la situación de convivencia”. La agresión había sucedido en el departamento Santa Rosa; la víctima era una niña de ocho años. Desde 2021, se encuentra privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincial.
Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que el acusado decidió confesar y admitir su responsabilidad. De acuerdo con la prueba obtenida y los testimonios recabados, más la confesión del acusado, el Ministerio Público Fiscal y la defensa acordaron una pena de 10 años de prisión. Ante el planteo de las partes, el juez Martoccia declaró culpable al acusado en el delito por el que venía incriminado. En consecuencia, lo condenó a la pena de 10 años de prisión.