Ayer se concretó una nueva jornada del juicio por la causa de las compras directas en Acción Social que tiene en el banquillo de los acusados al exministro de Salud, Pablo Doro y al exsubsecretario de Acción Social, Víctor Brandán. En la ocasión prestaron declaración los últimos testigos de la causa, por lo que a partir de la próxima audiencia comenzará la etapa de alegatos.
En este sentido, el próximo miércoles a partir de las 8, comenzarán la etapa donde cada una de las partes intentará convencer al tribunal para conseguir una sentencia a su favor.
En total, ayer declararon cuatro personas. La primera fue una mujer de apellido Cornejo, quien se sumó a la lista de supuestos beneficiarios de Acción Social que negaron haber recibido ayuda por parte de la Subsecretaría.
En el caso de esta mujer, cuando el fiscal Mauvecín le consultaba si recibió 150 bolsas de cal, 150 bolsas de cemento, 90 chapas, 40 ventanas y 15 puertas, rompió en llanto al escuchar semejantes cifras. Notablemente afligida, negó rotundamente haber recibido estos materiales.
Luego declararon tres personas de apellido Avellaneda, Lencina y Ramayo. Estas personas solo respondieron preguntas del abogado de Brandán, Pedro Velez, quien con sus consultas buscaba dejar en claro falencias en la investigación penal preparatoria.
Durante la jornada se produjeron varios entredichos entre el fiscal, los abogados defensores y el presidente del tribunal, Marcelo Soria. Uno de los enfrentamientos fue cuando la Fiscalía desistió de llamar a los testigos que no comparecieron cuando fueron llamados. Vélez pedía que se los siga convocando.
Al final, también hubo un entredicho entre el juez y el abogado de Brandán por la incorporación de las declaraciones de un grupo de testigos pedidos por los abogados. Vélez dijo desconocer haber hecho esta solicitud, lo que generó un cruce con Soria, quien le aclaró que el Tribunal no hizo nada que no fuera solicitado por las partes.