Jorge Castro y Mónica Murúa, los dos imputados por el homicidio de Miguel Ángel Ferreyra, seguirán detenidos con prisión preventiva. Ayer, se conoció que el Tribunal de la Cámara de Apelaciones y de Exhortos, rechazó el recurso de apelación de la prisión preventiva que había interpuesto la defensa de Castro y Murúa. La decisión fue tomada por los jueces del Tribunal, Edgardo Álvarez, Elena Berrondo Isí y Juan Rosales.
De esta manera, los acusados permanecerán privados de la libertad. En el caso de Castro, alojado en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán. En tanto, Murúa continuará con prisión domiciliaria hasta que el fiscal de Instrucción N° 2, Laureano Palacios, resuelva si la mujer puede o no volver a estar encarcelada en la Unidad de Mujeres N° 2. Esto último se determinará luego de que el investigador Palacios reciba los informes médicos del estado de salud de Murúa, que deben ser elaborados por los peritos que participaron en la junta médica.
Castro y su madre, Murúa, fueron imputados por el fiscal. Palacios acusó a Castro por el delito de “homicidio simple en calidad de autor” y a Murúa por “homicidio simple en calidad de partícipe secundaria”.
Hecho
El domingo 10 de septiembre de este año, Ferreyra recibió una puñalada en su pecho que terminó con su vida. Ocurrió en el barrio 140 viviendas, ubicado en el departamento Valle Viejo. Según la investigación que lleva adelante el fiscal, Murúa se encargó de disminuir la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro se aprovechó de la situación y le dio el puntazo fatal a la víctima con un cuchillo tipo carnicero.
Para la investigación, Murúa tuvo intenciones de cooperar con Castro, a sabiendas de que su hijo tenía un arma blanca. En este sentido, Murúa disminuyó la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro aprovechó que estaba en ventaja y le asestó la puñalada a Ferreyra con el cuchillo tipo carnicero, todo esto de acuerdo con la información que surgió de la pesquisa.
El trasfondo del crimen tiene su origen en un robo que había sufrido Ferreyra, a quien le sustrajeron el casco de su motocicleta y unos hierros. El domingo a la mañana fue a reclamarle sus pertenencias a Castro y se produjo la gresca que terminó con Miguel Ángel asesinado.