El ministro de Economía, Luis Caputo, reunió a ejecutivos de tres de las principales compañías mineras con proyectos en Argentina y planteó la necesidad de ampliar la participación de proveedores nacionales en las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Entre las empresas convocadas estuvieron Rio Tinto, Glencore y Vicuña.
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Caputo busca ampliar la red de proveedores
El encuentro se produjo en el marco de una estrategia oficial para fortalecer el vínculo entre los grandes emprendimientos y las empresas argentinas que prestan servicios o proveen bienes para las obras. Según informó Caputo, el 86% de lo invertido bajo el RIGI está destinado a empresas nacionales y ya se movilizaron más de 1.200 proveedores.
En ese contexto, el Gobierno anunció que el 29 de octubre comenzarán en Rosario las “Rondas de Negocios RIGI”, una iniciativa destinada a conectar a los proyectos adheridos al régimen con proveedores locales. La propuesta busca que las empresas conozcan los cronogramas de inversión y puedan identificar nuevas oportunidades comerciales.
El ministro también pidió a las compañías una mayor comunicación sobre las obras y contrataciones que realizan. La convocatoria se da mientras el Ejecutivo busca incrementar la participación de proveedores argentinos en proyectos que cuentan con beneficios impositivos y aduaneros.
Catamarca, en la agenda minera
Entre las empresas que participaron de la reunión, Rio Tinto y Glencore tienen proyectos de relevancia en Catamarca. Rio Tinto cuenta con un RIGI aprobado para la expansión de la planta Fénix, en el Salar del Hombre Muerto, por una inversión de US$ 531 millones. La compañía también desarrolla el proyecto Rincón, en Salta, por US$2.744 millones.
Por su parte Glencore espera la aprobación de dos proyectos bajo el RIGI: Agua Rica, en Catamarca, con una inversión prevista de US$4.000 millones, y Pachón, en San Juan, por US$9.500 millones.
El régimen establece que los proyectos deben asumir, mediante declaración jurada, un compromiso de contratación de empresas locales para la provisión de bienes y obras equivalente como mínimo al 20% del monto de inversión destinado al pago de proveedores.