Cambio de calificación y pedido de pena en suspenso para policías
Los agentes de Infantería habían llegado acusados por “apremios” pero se cambió la calificación a “vejaciones”.
Tramo final. Los acusados podrán expresar una última palabra.
“Debieron garantizar la seguridad de las personas”, consideró el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín al momento de exponer sus alegatos. Desde el banquillo de los acusados lo escuchaban los agentes de Infantería Luis Eduardo Palacios, Jonathan Adrián Centurión y Juan Miguel Salcedo Mercado. Los numerarios habían llegado a debate por presuntos “apremios ilegales”.
El debate se lleva a cabo en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación, de manera unipersonal. El Tribunal es presidido por el juez Jorge Palacios. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal Miguel Mauvecín y la defensa está a cargo del abogado del foro local Roberto Mazzucco. Ayer, se llevó a cabo la segunda audiencia; las partes alegaron.
En la madrugada del 25 de enero de 2015, el grupo La Konga dio un espectáculo en el local bailable “La Cabaña”. De acuerdo con la investigación, Iván Sánchez –el denunciante- discutía con un hombre, por diferencias personales. La discusión fue frente a “La Cabaña”. Palacios, Centurión y Salcedo Mercado prestaban servicio en el boliche. Según se indicó, Palacios habría tomado del cuello a Sánchez y lo golpeó con el bastón reglamentario en la espalda, hombros y trapecio. Centurión y Salcedo Mercado también lo habrían golpeado con el bastón y a patadas en diferentes partes del cuerpo. La paliza le demandó a Sánchez 25 días de curaciones e igual tiempo de inhabilitación para trabajar, según el informe médico realizado por el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF).
En la primera jornada, el testimonio más relevante fue el del denunciante Iván Sánchez. Recordó que ingresó al boliche y se encontró con un hombre. Entre ambos había diferencias. Reconoció que tiempo atrás, ambos eran amigos pero la amistad se interrumpió por una mujer.
Según Sánchez, esa madrugada esta persona lo provocó y le tiró un vaso de cerveza. Contó que los policías le pusieron el bastón en el cuello, que lo golpearon y que perdió el conocimiento. “Me quebraron los huesos. Me llevaron al hospital y me sintieron olor a alcohol”, detalló. El denunciante señaló que tuvo fractura en mano derecha y en la nariz, un pie esguinzado y daño en piezas dentales. “Me rompieron todo”, aseguró.
También comentó que de su parte no hubo agresión y que mientras discutía con este hombre, “la Policía miraba”. A la vez, advirtió que “jamás hice por defenderme”.
El representante del Ministerio Público Fiscal, con base a la prueba y a los testimonios escuchados, cambió la calificación a “vejaciones”. No obstante, consideró que la mayor gravedad fue que el personal policial “no garantizó la seguridad de los ciudadanos”. Para el fiscal de Cámara, los policías que cumplían servicio en aquel evento multitudinario no debían permitir que “pase a mayores”. A la vez, indicó que fue una “agresión excesiva”, debido a que hubo policías para reducir a una persona. Por ello, consideró que hubo “brutalidad policial”. “Debieron garantizar la seguridad de las personas”, insistió. Asimismo, remarcó que entre el denunciante y otro hombre hubo imprudencia, debido a que hubo una agresión entre ellos. “Los acusados tuvieron formación policial, fueron instruidos y debieron cumplir con requisitos”, indicó.
Por ello, solicitó una pena de tres años de prisión en suspenso, por el delito de “vejaciones”. A la vez, solicitó el doble de tiempo de inhabilitación.
A su turno, el abogado de la defensa consideró que “la duda opera a favor de los acusados”. El defensor Mazzucco volvió a cuestionar la investigación y remarcó que la orfandad probatoria lleva a deriva. “No se ofreció prueba a favor de ellos. La investigación se clausuró de manera apresurada, sin concluir. No se llamó a declarar a algunas personas que fueron nombradas”, advirtió.
En este sentido, señaló que no se citó a declarar a otros policías que estuvieron de servicio en aquel evento ni tampoco se llamó a dar testimonio al hombre con quien el denunciante había tenido una discusión. “El denunciante sólo vio que le pegó el jefe del procedimiento, a quien no se lo citó a declarar. Existen ciertas dudas. No vio claramente; era de noche y un evento multitudinario. Era difícil identificar”, remarcó.
A la vez, el abogado de la defensa enfatizó que los acusados no habían tenido problemas durante el ejercicio de sus funciones, ni antes ni después del hecho por el que fueron traídos a debate. “Es una situación injusta. Hay certeza de haberse excedido. Se debió profundizar la investigación”, sostuvo. El defensor Mazzucco solicitó la absolución por el beneficio de la duda o, en su defecto, que se aplique la pena mínima.
Finalizados los alegatos, se pasó a un cuarto intermedio, hasta hoy. En esta última jornada, se tiene previsto la última palabra de los acusados y luego se dará a conocer el veredicto.