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Salud cuenta con test en todos los hospitales

Buscan detectar el VPH antes de que provoque lesiones y cáncer

En Catamarca se diagnostican entre 25 y 30 casos de cáncer de cuello uterino por año dentro del programa provincial

26 de agosto de 2026 - 00:05

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad que puede prevenirse y, sin embargo, continúa afectando a mujeres que llegan al sistema de salud con lesiones avanzadas. Frente a esta situación, el Ministerio de Salud sostiene durante todo el año acciones de prevención, con campañas territoriales, test de VPH y seguimiento de las mujeres que requieren controles. La directora provincial de Cáncer, doctora Mariela Nieva, destacó que el objetivo es detectar la presencia del virus del papiloma humano (VPH) antes de que produzca lesiones. “Este es un cáncer que se puede prevenir. Es más, no deberíamos tener cáncer de cuello de útero”, remarcó.

Según explicó Nieva, dentro del programa provincial se registran entre 25 y 30 diagnósticos de cáncer de cuello uterino por año confirmados mediante biopsia. La funcionaria aclaró que el número corresponde a los casos que llegan al programa y que, además, se detectan lesiones pequeñas que permiten intervenir antes de que evolucionen a un cáncer.

El cáncer de cuello uterino ocupa el segundo lugar entre los de mayor frecuencia en mujeres en Catamarca, después del cáncer de mama. La diferencia, destacó Nieva, es que el de cuello uterino puede prevenirse mediante la detección y el tratamiento oportuno de las lesiones provocadas por el VPH.

En este marco, los equipos de Salud recorren distintos puntos de la provincia para acercar los controles. Las campañas incluyen el test de VPH, que puede realizarse mediante una muestra que, en determinados casos, la propia mujer puede tomar en su domicilio y luego entregar al equipo sanitario para su análisis.

El test permite detectar la presencia del virus antes de que necesariamente exista una lesión. Un resultado positivo no significa que la mujer tenga cáncer. “Que quede claro en nuestras mujeres: el virus del VPH no significa tener cáncer”, explicó Nieva. A partir de un resultado positivo, se activa un seguimiento para determinar si existe riesgo y, cuando corresponde, realizar estudios como Papanicolaou y colposcopía.

Las mujeres que requieren seguimiento son contactadas por las navegadoras del programa, quienes facilitan los turnos y acompañan el proceso de atención. Desde Salud remarcaron que el seguimiento es individual y confidencial.

El problema que persiste, según explicó Nieva, es que muchas mujeres postergan durante años los controles. Algunas dejan de concurrir al ginecólogo después del embarazo y pasan seis, siete u ocho años sin realizarse un estudio. “El después yo, a veces es tarde”, advirtió.

Los síntomas suelen aparecer cuando ya existe una lesión avanzada. Entre ellos pueden presentarse sangrados anormales, dolor pélvico y pérdida de peso. Por eso, desde Salud insisten en no esperar la aparición de síntomas para consultar.

“Nos han llegado mujeres con pérdida de peso, que ya sabemos que es un cáncer avanzado”, señaló Nieva. Detectar una lesión pequeña permite intervenir a tiempo, mientras que los cuadros avanzados pueden requerir tratamientos más complejos y tienen un fuerte impacto sobre la paciente y su entorno familiar.

Vacunación contra el VPH

La prevención también comienza con la vacunación. La vacuna contra el VPH forma parte del Calendario Nacional y se aplica a niñas y varones a partir de los 11 años. Nieva remarcó la importancia de revisar los carnés de vacunación y completar los esquemas cuando corresponda.

La especialista recordó que la vacunación constituye una primera barrera de protección, pero debe complementarse con los controles y otras medidas preventivas.

En paralelo, los equipos de la Dirección Provincial de Cáncer continúan con actividades en el interior, centros de salud y espacios comunitarios para facilitar el acceso a los estudios, especialmente en sectores donde las mujeres tienen mayores dificultades para trasladarse.

En Catamarca funcionan además circuitos específicos para facilitar los controles. El circuito rosa, destinado a la atención integral de la salud de la mujer, permite articular estudios como mamografía, Papanicolaou y colposcopía.

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