ver más
Brindar seguridad a los niños al ingreso y egreso

"Baja y Sube", el programa que intenta ordenar el tránsito en horas pico

Con agentes identificados, un sistema ágil y el acompañamiento de las familias, el programa sigue vigente.

17 de octubre de 2025 - 00:05

El programa “Baja y Sube”, impulsado por la Dirección de Movilidad Sustentable de la Municipalidad de la Capital, se consolida como una herramienta clave para organizar el tránsito y brindar seguridad a los estudiantes en el ingreso y egreso escolar. La iniciativa, que funciona desde principios de año en cuatro establecimientos céntricos; Rodolfo Senet, Sarmiento Moreno e Instituto Belgrano, mostró resultados positivos y gran aceptación entre la comunidad educativa.

El director del área, Andrés Otado, explicó que el objetivo central es “darle seguridad al niño cuando ingresa y sale del colegio, y al mismo tiempo evitar el caos vehicular que se genera en las horas pico”. El sistema se organiza mediante una “fila activa” o “interactiva”, donde los padres se detienen frente al ingreso del establecimiento en un espacio señalizado. Allí, agentes especialmente capacitados abren la puerta del vehículo y ayudan al niño a descender o subir sin que el adulto deba bajar del auto o la moto.

“Con este mecanismo logramos reducir los tiempos de espera: antes, una entrada demoraba más de un minuto; hoy se completa en apenas 10 o 15 segundos”, destacó Otado. El funcionario subrayó además la colaboración entre los equipos municipales, ya que la Dirección de Movilidad Sustentable trabaja junto a Tránsito, que regula la circulación en la calzada, mientras los agentes del programa se ocupan del sector peatonal y del contacto directo con las familias.

El programa fue implementado luego de capacitaciones y reuniones informativas con directivos, docentes y padres. “Costó al principio, pero hoy los chicos ya reconocen a los agentes por su nombre y las familias valoran mucho el trabajo. Algunos colegios incluso organizaron pequeños brindis de agradecimiento”, contó Otado, quien remarcó que la iniciativa “no es obligatoria, pero se pide respetar el espacio de la fila activa para que el tránsito sea más fluido y seguro para todos”.

El balance hasta el momento es altamente positivo: menos congestión, mayor agilidad en la circulación y un entorno más ordenado frente a las escuelas. Además, el programa generó mayor confianza de los padres, que pueden ver a sus hijos ingresar directamente al establecimiento.

Otado adelantó que antes de fin de año se realizará un balance con cifras concretas sobre la cantidad de niños y vehículos que participan, con miras a extender la experiencia a más escuelas céntricas en 2026. “Queremos seguir sumando instituciones porque el programa demuestra que, con organización y compromiso, se pueden resolver los problemas de tránsito y al mismo tiempo cuidar a nuestros chicos”, concluyó.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar