El efectivo brindará su versión de los hechos el próximo lunes ante la fiscal del caso, Antonella Kranevitter.
El policía Franco Ávalos, imputado por la muerte de su colega Oscar Ramírez, ampliará su declaración la próxima semana en el edificio de Fiscalía General. Está previsto que declare el lunes, alrededor de las 8.30, según informaron fuentes judiciales a El Ancasti.
Desde el sábado 3 de junio –día en que murió Ramírez– hasta la actualidad, Ávalos no dio a conocer su versión de los hechos ante la fiscal de Instrucción N° 4, Antonella Kranevitter, quien está a cargo de la investigación del suceso.
Las fuentes mencionaron a este medio que, en la indagatoria venidera, Ávalos sí prestará declaración, asistido por su abogado defensor, Roberto Mazzucco.
Ávalos permanece detenido en el cuartel de Bomberos de la Policía. Luego del hecho, quedó afectado psicológicamente, de acuerdo a lo que explicó Mazzucco en los días posteriores al fallecimiento de Ramírez. Con el correr de las jornadas, Ávalos pudo empezar a realizar actividades en el cuartel.
También se conoció que recibe la visita de sus familiares, con el mismo régimen que tienen los internos que están alojados en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán.
Según supo este medio, durante la semana Ávalos había solicitado dialogar con un sacerdote.
Mientras tanto, la fiscal Kranevitter aguarda por el informe de una pericia balística. Después de recibirlo y analizarlo, solicitaría la audiencia de prisión preventiva del acusado.
El hecho ocurrió el viernes 2 de junio a la noche, en el edificio del Grupo de Infantería Motorizada de Acción Rápida (GIMAR), ubicado en la ciudad Capital.
Supuestamente, los dos policías manipulaban armas de fuego cuando se produjo el fatal incidente.
Ramírez murió el 3 de junio. Fuentes policiales informaron que mientras avanza la averiguación judicial, paralelamente se inició una investigación administrativa para determinar las circunstancias en las que sucedió el hecho.
El fiscal de Instrucción N° 8, Sebastián Pelisari, dirigió los primeros pasajes de la investigación, subrogando a Kranevitter. En el inicio de la pesquisa, Pelisari ordenó el secuestro del arma y solicitó que se efectúe un relevamiento planimétrico del lugar, entre otras pericias.
Según la investigación, el agente habría estado participando del rastrillaje de búsqueda del financista José Luis Sierra y, al regresar, previo a entregar la guardia, en el momento de la verificación de armas, una escopeta se habría disparado, impactando en el rostro a corta distancia.
El fiscal acusó a Ávalos por el delito de “homicidio simple con dolo eventual agravado por el uso de arma de fuego”. En los días siguientes, la investigación quedó en manos de Kranevitter, que correspondía por turno.
Figura
La figura de "homicidio simple con dolo eventual" se aplica cuando, para la Justicia, una persona tuvo que haberse representado que, al realizar una determinada acción, podría ocasionarle la muerte a alguien y, pese a prever ese posible resultado, continuó con su accionar y no hizo nada para evitarlo.