El jueves pasado, se aprobó en la Cámara de Senadores la Ley 5.808 de ‘Creación del programa de concientización para la prevención y erradicación del edadismo’, que ya contaba con media sanción de diputados.
El jueves pasado, se aprobó en la Cámara de Senadores la Ley 5.808 de ‘Creación del programa de concientización para la prevención y erradicación del edadismo’, que ya contaba con media sanción de diputados.
“Esta Ley se enmarca bajo los cánones contra la discriminación dispuestos por los Derechos Humanos y de Género, estableciendo un programa de concientización que busca garantizar los derechos reconocidos por la Convención Interamericana sobre los derechos de las Personas Adultas Mayores”, comentó la diputada Mónica Zalazar, autora del proyecto, a la vez que resaltó que la estigmatización por el edadismo conlleva consecuencias graves, ya que afecta la dignidad de las personas, generalizando sobre sus habilidades y menoscabando su autoestima.
“Existe una clasificación en la cual la gente es discriminada por el valor numérico de los años y no por las capacidades o por lo que vale el individuo. Por ejemplo, para conseguir trabajo vos tenés más de 35 a 50 años y es muy difícil, entonces esta discriminación negativa y en la cual se engrosa un segmento laboral que es activo pero que no tiene lugar, hace que nos tengamos que mover”, dijo al respecto la diputada Mónica Zalazar.
Proyecto
El proyecto define al edadismo y el viejismo desde una perspectiva de género y de Derechos Humanos, protege los derechos de las personas mayores, establece la necesidad de desarrollar medidas de acción positiva para revertir la desigualdad que sufren algunos colectivos sociales por razones de edad, promueve el acceso al trabajo a personas discriminadas en razón de su edad mediante regímenes de promoción y cupos, impide la difusión de representaciones discriminatorias en los medios de comunicación audiovisual, promueve la educación a lo largo de todo el ciclo de vida e incorpora a las personas mayores dentro de la ESI, entre otras reivindicaciones.
El edadismo, o la discriminación por edad y el viejismo, su manifestación hacia las personas mayores tienen por objeto o por resultado la reproducción de estereotipos estigmatizantes, que menoscaban o anulan el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos y libertades fundamentales, tal como lo entiende la Organización Mundial de la Salud. Ningún grupo de edad se encuentra exento. Es decir, se trata de los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo nos comportamos) hacia las personas por razón de su edad.