Desde el servicio que funciona en el hospital San Juan
Advierten sobre infecciones bucales graves por consultas tardías a odontólogos
La prevención y los controles al menos una vez por año son claves, tanto en niños como en adultos.
El jefe de Docencia e Investigación de la Dirección Provincial de Odontología, y parte del equipo de cirujanos del Centro Iterzonal de Odontologia que funciona en el Hospital San Juan Bautista, Carlos Esteban Luna, alertó sobre la gravedad de algunas infecciones bucales, especialmente los flemones gangrenosos asociados a muelas retenidas y remarcó la importancia de la consulta temprana para evitar complicaciones que pueden poner en riesgo la vida.
El especialista explicó para multimedios Ancasti, que este tipo de infecciones “puede avanzar hacia el piso de la boca, comprometer tejidos profundos y generar una sepsis”, lo que implica un cuadro de alta complejidad que requiere intervención urgente. En ese sentido, señaló que el sistema de salud provincial cuenta con protocolos establecidos y un trabajo coordinado con el hospital para abordar estos casos críticos.
Luna destacó que el servicio odontológico recibe a pacientes de toda la provincia, incluso derivados desde consultorios privados, y cuenta con profesionales capacitados para atender urgencias y emergencias. Sin embargo, advirtió que uno de los principales problemas es la consulta tardía: “La gente muchas veces llega cuando el cuadro ya está avanzado y no se resuelve con una simple medicación”.
Ante esta situación, insistió en la necesidad de fortalecer el rol de los centros de atención primaria, donde los profesionales pueden detectar de manera temprana piezas retenidas u otras patologías y realizar la derivación correspondiente a centros de mayor complejidad.
Además, indicó que en el sistema público también se detectan casos de cáncer bucal, muchas veces a través de estudios radiológicos o tomográficos y subrayó que la prevención y el diagnóstico precoz son claves para evitar daños mayores, como la destrucción del maxilar o de piezas dentarias.
Por último, el profesional remarcó que muchas patologías bucales no presentan síntomas claros en sus etapas iniciales, por lo que recomendó realizar controles periódicos. “Es fundamental recurrir al odontólogo de confianza y no dejar pasar el tiempo, porque un diagnóstico a tiempo puede evitar complicaciones graves”, concluyó.
Por su parte, el doctor Gabriel Gómez, jefe del servicio de Odontología, contó que más de 20 profesionales trabajan en el servicio, siendo el único en la provincia que resuelve de manera gratuita la problemática odontológica, ya que la parte privada no realiza muchas veces intervenciones complejas, sino que derivan los casos.
Malos hábitos
Por su parte, la odontóloga María de los Ángeles Herrera alertó sobre la importancia de la prevención y los controles periódicos y advirtió que la mayoría de los pacientes consulta de manera tardía, cuando las patologías ya están avanzadas.
La profesional remarcó que la salud bucal no se limita a los dientes, sino que abarca toda la cavidad oral, incluyendo encías, lengua, labios y paladar, y que muchas enfermedades pueden evitarse con hábitos básicos. “Las principales patologías, como la caries y la enfermedad periodontal, se producen por bacterias y pueden prevenirse con el cepillado, el uso de hilo dental y una menor ingesta de azúcares”, explicó.
Herrera señaló que uno de los principales problemas es cultural: “La gente suele postergar la consulta y recurre al odontólogo recién cuando hay dolor o inflamación, lo que complica los tratamientos”. En ese sentido, cuestionó el uso de remedios caseros o prácticas informales que, lejos de solucionar el problema, pueden agravar el cuadro.
También advirtió sobre el impacto de hábitos nocivos como el tabaquismo y el consumo de alcohol, que pueden generar lesiones en la boca e incluso derivar en patologías más graves. “El cigarrillo es enemigo de la salud bucal, afecta encías, dientes y tejidos, y puede favorecer la aparición de lesiones con potencial maligno”, indicó. En relación con el cáncer bucal, destacó que, si bien su incidencia es baja, es fundamental detectarlo de manera temprana. “Toda llaga o lesión que no cicatriza en más de 10 días debe ser controlada, porque puede tratarse de algo más serio”, sostuvo.
Asimismo, la especialista puso el foco en la importancia de los controles desde edades tempranas y en la construcción de hábitos saludables. “Hoy trabajamos mucho en la prevención, especialmente en niños, porque los hábitos se forman desde pequeños y se trasladan a la vida adulta”, afirmó.
Finalmente, recomendó realizar controles periódicos aun sin síntomas: cada seis meses en niños y al menos una vez al año en adultos. “Una consulta preventiva puede evitar tratamientos complejos, dolorosos y costosos. El objetivo es cuidar la boca antes de que aparezca la enfermedad”, concluyó.n