domingo 18 de febrero de 2024
Empresario gastronómico

A tres años de la denuncia contra Sergio Coria, aún no hay juicio

Se lo imputó por "abuso sexual simple". Tras varias maniobras de la defensa, en marzo se lo indagó.

Hace tres años, una joven se animó a denunciar a su jefe por hostigarla. Desde entonces se lleva a cabo un proceso judicial que aún no da una respuesta. Sergio Coria, un empresario gastronómico, propietario de un bar ubicado en avenida Illia, recurrió a distintas maniobras para dilatar el proceso. El fiscal de Instrucción de Octava Nominación, Sebastián Pelisari, lo imputó por “abuso sexual simple”. Sin embargo, recién en marzo último pudo indagar a Coria. En la oportunidad, el empresario se mantuvo en silencio. A tres años de la denuncia, la investigación continúa abierta y aún no llega a juicio.

Coria cuenta con defensa particular. Los abogados del foro local Roberto Mazzucco y Luciano Rojas lo asisten. El proceso en su contra pasó por varias instancias y avanzó a paso muy lento. Como se precisó, la denuncia se presentó en diciembre de 2020 pero recién en agosto de 2022 el empresario gastronómico fue imputado. En marzo último se presentó a indagatoria y se mantuvo en silencio.

Coria presentó varios recursos. El expediente llegó, a finales del año pasado, a la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos. El acusado se había opuesto al decreto de determinación del hecho –el que detalla cuándo, dónde, quién y qué habría ocurrido-. En aquella oportunidad, el Tribunal de Alzada no hizo lugar al recurso planteado por la defensa. Una vez reanudada la actividad judicial, luego de la feria de enero, el expediente regresó a la Fiscalía de Pelisari y se avanzó con la indagatoria. La medida se concretó en marzo.

Cuesta arriba

Las personas que atraviesan por una situación de violencia –sea psicológica, física o sexual- necesitan su tiempo para poder poner en palabras todo ese proceso y poder denunciar. El proceso para romper el silencio es propio de cada víctima. El reloj de cada víctima marca su propio tiempo. Cuando llega el momento, pueden romper el silencio y contar. A fin de dar una respuesta en tiempo y forma, la Justicia tiene la premisa de “debida diligencia” –para que las causas se tramiten en un tiempo prudencial-. Sin embargo, en este caso, el proceso lleva tres años y no hubo avances ni indicios de dar por finalizada la investigación para dar paso al juicio.

La joven damnificada era empleada en este local gastronómico. De acuerdo con la denuncia, fue durante su horario laboral que comenzó a sufrir el hostigamiento del empresario, quien posteriormente la abusó sexualmente. En octubre de 2021 se le fijaron restricciones al acusado. La medida fue tras la presentación del abogado de la víctima, Carlos Rosales Vera, quien señaló sentirse asediada por el sujeto a quien encontró en Córdoba, en donde la joven se radicó después del hecho.

Ante la demora, en agosto de 2022, a más de un año y medio de realizarse la denuncia, ante la ausencia de novedades en la causa, el abogado querellante Rosales Vera presentó un escrito. A través de esta nota solicitó celeridad. "Vengo por escrito a instar la continuidad del proceso y se ordene una pericia psicológica" para el denunciado. Según informaron desde el entorno de la víctima, ella se presentó en dos oportunidades para las pericias y afirmaron que en el informe redactado por la perito de parte, propuesta por el denunciado, no se hizo mención a que la damnificada fabulara.

Violencia sexual

La violencia sexual es una situación de abuso de poder impuesta a través de amenazas, coerción verbal, insultos, presiones o el uso de la fuerza física. Se trata de cualquier actividad o contacto sexual que ocurre sin su consentimiento. La violencia sexual nunca es culpa de la víctima. La violencia sexual ocurre con más frecuencia en las mujeres. Especialistas en esta temática advierten que los delitos contra la integridad sexual son "delitos de poder y sometimiento". Este tipo de violencia suele ser cometida con mucha más frecuencia por hombres. A menudo, es alguien que la víctima conoce. El perpetrador puede ser un amigo, compañero de trabajo, pareja, familiar o una persona en una posición de autoridad.

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