Si bien esta no será la primera participación de Lionel Messi en una Copa del Mundo, lo cierto es que la 'Pulga' lo vive con más particularidad que nunca.
Es que el rosarino arriba como el mejor jugador del mundo, con todas
las miradas depositadas en él. A sabiendas de la responsabilidad que esto
conlleva, al capitán no le ha resultado nada sencillo controlar la ansiedad en
la noche previa al debut ante Bosnia (el duelo comenzará a las 19).
Lionel Messi está a punto de vivir su tercera Copa del Mundo. Sin
embargo, a este Mundial de Brasil llega en un momento por demás particular,
ya que lo hace habiendo logrado su consagración y siendo considerado por
la gran mayoría como el mejor jugador del mundo (algunos hasta ya se
animan a catalogarlo como el mejor de la historia). Precisamente esto hace que
la 'Pulga' acarree una presión particular y transite las horas previas al
debut (será ante Bosnia desde las 19 en el mítico Maracaná) con suma
concentración.
Más allá que el rosarino se ha dejado ver en los entrenamientos por demás
distendido y pura risa, divirtiéndose en cuanta ocasión le sea posible junto a
sus compañeros y la redonda, a medida que se fue acercando el momento del
esperado estreno, le ha resultado cada vez más difícil controlar la extrema
ansiedad.
Ante la proximidad del primer encuentro, Alejandro Sabella decidió
que sus hombres no viajaran hacia Río de Janeiro a poco del debut, sino que
prefirió instalarse allí con dos días de antelación. El paradisíaco Hotel Sheraton (que cuenta con una bella vista
hacia el Océano Atlántico) fue el lugar elegido para que se hospede la
delegación 'albiceleste'.
Pese a las diversas opciones con las que cuenta el lugar para la distracción
y el regocijo de los huéspedes, para 'Lio' no ha sido nada sencillo pasar la
noche. Así es que se lo pudo ver en reiteradas ocasiones cómo su desvelo lo
llevaba a dirigirse hacia el balcón y buscar allí la paz necesaria como para
que las horas transcurrieran lo más rápido posible y que llegue el momento en
que pueda darle rienda a su ilusión y hacer lo que más le gusta: lucirse con la
redonda en sus pies.