Mateo Kalejman ganó el oro y tuvo su revancha en los Juegos Suramericanos
El sanjuanino se impuso en la contrarreloj masculina y le dio la 13° medalla de oro a Argentina tras una carrera de 48 kilómetros.
Mateo Kalejman. 13° medalla de oro para Argentina.
Mateo Kalejman le dio una nueva medalla de oro a la Argentina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El ciclista sanjuanino fue el más rápido en la contrarreloj masculina y se impuso en el circuito de 48 kilómetros disputado sobre la Ruta Nacional 34.
Kalejman registró un tiempo de 54:58 y aventajó por unos 30 segundos a su inmediato perseguidor, el colombiano Walter Vargas, quien se quedó con la medalla de plata. El chileno Héctor Quintana completó el podio y obtuvo el bronce.
El oro del sanjuanino llegó después de la medalla de bronce conseguida por Delfina Dibella en la contrarreloj femenina, que se disputó durante la misma jornada. Con esta actuación, Kalejman sumó otro logro destacado a su carrera y se convirtió en uno de los protagonistas de la jornada para la delegación argentina en Santa Fe.
Mateo Kalejman y una revancha con final feliz: “Me preparé súper bien, venía a esto”
El ciclista sanjuanino se quedó con el oro en la contrarreloj de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y contó qué significó para él después de lo ocurrido en Asunción. Además, recordó sus comienzos en el ciclismo, cuando acompañaba a su mamá a practicar mountain bike y terminó descubriendo una pasión que lo llevó a competir en Argentina y Europa.
Para él, el triunfo tuvo un sabor especial: fue una revancha después de lo que había vivido en los Juegos Suramericanos de Asunción.
“Es una revancha por lo que pasó en Asunción. Me preparé súper bien, venía a esto”, contó después de la competencia. Y agregó: “Venía un rival muy complicado como Walter Vargas, el rey de América de la contrarreloj. Fue una carrera con final feliz”.
Una prueba al límite
Kalejman explicó que la contrarreloj tiene una exigencia completamente diferente a una carrera de ruta convencional. No hay margen para regularse ni para esperar el momento indicado: desde la largada hasta la llegada, el cuerpo trabaja al límite.
“Es una carrera en la que aguanté más tiempo el cuerpo al límite. Es muy diferente a una carrera de ruta convencional. Salís y llegás a tope todo el tiempo”, describió.
La exigencia física fue máxima y el argentino llegó a registrar cerca de 190 pulsaciones durante la prueba. Además, tuvo una dificultad extra: fue uno de los primeros en largar y durante buena parte del recorrido no tuvo referencias de sus rivales.
“Lo que me tocó hoy es lo peor: si largás primero no ves a nadie por delante”, explicó. Sin embargo, encontró una manera de tener una referencia de su principal competidor. “Tenía una ventaja: cuando completaba mi vuelta lo veía a Walter Vargas. Las piernas respondieron bien”, contó.
Una salida con su mamá que cambió todo
Detrás de la medalla de oro hay una historia que comenzó en San Juan y casi de casualidad. Kalejman se acercó al ciclismo porque su mamá practicaba mountain bike y ambos encontraron en ese deporte una actividad para compartir.
“Arranqué porque mi mamá practicaba mountain bike, como una salida de madre e hijo. Me empezó a gustar”, recordó.
Un año después llegó su primera competencia. Sin una preparación específica, se animó a participar en una contrarreloj y consiguió un resultado que terminó de despertar su pasión.
“Al año empecé a competir en una contrarreloj, quedé tercero sin haberme preparado. Ahí le agarré el gusto a la ruta”, contó.
A partir de ese momento comenzó a competir a nivel nacional y luego dio el salto al ámbito internacional, con carreras en Europa. Lo que había empezado como una salida con su mamá terminó convirtiéndose en una carrera deportiva que ahora tiene un nuevo capítulo dorado.
Su propio negocio: el sostén para seguir compitiendo
Kalejman también contó cómo hace para sostener su carrera deportiva y dejó una definición que refleja el esfuerzo que hay detrás de su recorrido. “Hago esto porque me gusta, también trabajo. Tengo mi negocio, que es el que me apoya y me banca. Mi único sponsor es mi negocio y no recibo apoyo de nadie”, explicó.
Su emprendimiento está vinculado a la compra y venta de productos electrónicos. Los adquiere en Estados Unidos y luego los recibe en Argentina para su comercialización.