Los técnicos argentinos no conformaron a chilenos y uruguayos en la última fecha FIFA. Por el momento continúan.
Ni Ricardo Gareca ni Marcelo Bielsa esperaban el presente que cada uno vive con su selección. El Tigre, con Chile, y el Loco, con Uruguay, atraviesan realidades con distintos matices pero que, al final, terminan por generar la misma inestabilidad dentro de sus equipos.
Al momento de asumir, ambos fueron elegidos para liderar grandes procesos de recambio. Para llevar adelante etapas de transición en Chile y en Uruguay, con miras al Mundial 2026 pero con una perspectiva mucho más general y grande que solo la Copa del Mundo.
En Chile, lo que pareció ser un comienzo prometedor, poco a poco se empezó a caer. De hecho, los únicos triunfos que consiguió Ricardo Gareca como DT fue en aquellos inicios, aunque todos en amistosos.
De los 3 primeros amistosos que disputó, ganó 2 (ante Albania y Paraguay) y perdió 1 (ante Francia). Luego vino la Copa América, con la despedida en la primera fase. El derrotero siguió luego, en Eliminatorias sudamericanas: cuatro derrotas con apenas dos goles convertidos y 11 en contra.
Tras las últimas dos derrotas de Chile en la doble fecha FIFA, ante Colombia y ante Brasil, la ANFP (Asociación Nacional de Fútbol Profesional) lo ratificó al mando. Sin embargo, luego de esa ratificación, la Roja perdió sus dos partidos y el futuro de Gareca es realmente incierto.
Bielsa
Llegó Bielsa a mediados de 2023 y La Celeste comenzó a mostrar una faceta más contundente, con un aire renovado y un estilo Bielsista que le calzaba muy bien. De hecho, le ganó a la Selección Argentina en La Bombonera, siendo el segundo equipo que vencía a La Scaloneta después de aquel tropezón vs. Arabia Saudita en el debut de Qatar 2022. En la Copa América 2024 confirmó ese buen pasar. Para algunos, sin embargo, Uruguay no jugó tan bien como en partidos previos por Eliminatorias del ciclo Bielsa, pero así y todo los charrúas llegaron a la semifinal, dejando en el camino a Brasil y perdiendo con Colombia, pero luego adjudicándose el tercer puesto.
El problema fue cuando, semanas atrás, Luis Suárez reveló en una entrevista que la relación suya y de muchos compañeros con el entrenador argentino era muy mala.
En esta doble fecha, Uruguay perdió un partido y empató otro. Continúa tercero en la tabla de posiciones, por lo que el presente futbolístico casi que obligaría a Marcelo Bielsa a seguir. Sin embargo, su autoridad quedó corroída. Él lo sabe.