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Tras la renuncia de Cocca, Pablo Morant y Hernán Darío Ortiz serán los entrenadores de Gimnasia

Pablo Morant y Hernán Darío Ortiz, quienes se desempeñaban como entrenadores de las divisiones inferiores, tomaban hoy las riendas del plantel futbolístico de Gimnasia y Esgrima La Plata, ante el alejamiento de Diego Cocca.
30 de septiembre de 2010 - 00:00
Tenemos plena confianza en nuestras condiciones para sacar al equipo adelante, al tiempo que estamos seguros de que en el plantel hay jugadores capaces de lograrlo, adelantó Ortiz.

El Indio dejó en claro que el plantel no fue armado por él y su ex compañero de zaga, pero se mostró muy confiado en los elementos con que cuenta la entidad mensana.

La intención de los dirigentes del elenco tripero parece clara y, al no poder consensuar la contratación de un cuerpo técnico con los futuros gobernantes del club (hay elecciones dentro de dos meses), acordaron con Morant y compañía su continuidad a cargo del primer equipo hasta el final del torneo Apertura.

Claro que los resultados dirán, porque si el equipo no levanta, podrían producirse novedades ya sea en torno de la conducción del plantel como en la del club. Cocca, al renunciar, dijo: Nos gustaría que nos recuerden como un cuerpo técnico que agarró el equipo cuando nadie quería agarrar y lo dejamos en primera división.

Con la derrota de la víspera frente a Estudiantes, Gimnasia sigue en zona de Promoción en la tabla del Promedio, con una variante, ya que antes de ese partido se situaba por sobre River y ahora pasó a estar un puesto por debajo de los millonarios.

Otra vez, el clásico platense se llevó a un entrenador de Gimnasia ya que en el Apertura anterior, disputado el 28 de septiembre de 2009, ganó Estudiantes por 3 a 1 y produjo el

alejamiento de Guillermo Sanguinetti.

En aquella oportunidad, la renuncia se conoció días después del encuentro pero la de ayer resultó instantánea, a pesar de que los jugadores le pidieron a Cocca que continuara.

En otro orden, el clima caldeado que dejó una nueva derrota del Lobo, esta vez frente a su clásico rival, se trasladó anoche a Estancia Chica donde algunos simpatizantes fueron a increpar a los jugadores que regresaron del estadio de Quilmes.

Los futbolistas reaccionaron ante los insultos y se produjeron algunos encontronazos con golpes de puño pero pronto todo se calmó, señala hoy el diario El Día.

También en la intersección de 7 y 50, el festejo de los hinchas albirrojos se empañó por una serie de incidentes: hubo golpes, la Policía ejecutó disparos con balas de goma y una persona quedó detenida acusada porque habría provocado daños a una vidriera.

Los simpatizantes de Estudiantes se encontraban festejando el triunfo sobre el clásico rival y se cruzaron con una persona que manifestó el amor por los colores azul y blanco, a quien golpearon.
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