"Muchachos, si no informan después no pueden reclamar"
Sería la respuesta para las reiteradas voces de protestas de los delegados, que en contadas situaciones presentan informes o denuncian hechos graves.
En la habitual reunión del Consejo Directivo de la Liga de Veteranos de Fútbol, se trataron diversos temas de importancia para la vida institucional de la entidad.
Entre los temas tratados se dialogó sobre los incidentes ocurridos hace quince días en el predio del Centro de Empleados de Comercio, donde se suspendió un partido por la agresión a un árbitro asistente en el cotejo entre los mercantiles y La Tercena por la división Súper Senior.
El tema giró sobre una nota que presentó el club de Fray Mamerto Esquiú denunciando al árbitro que recibió la agresión por una supuesta mala presentación a la hora de realizar su tarea.
Cabe recordar que previo a este partido se jugó otro y en ningún momento los delegados, jugadores o allegados manifestaron una situación extraña para con uno de los integrantes de la terna arbitral.
Es decir que ahora se investiga la situación del juez agredido y no la acción en sí que llevó a la suspensión del partido.
Resulta que todos saben que el soplapitos de mención tiene una vida privada distinta a la normal, pero nadie habló en sí de lo que sucedió esa tarde en la cancha. ¿Qué se debe resolver?
La pregunta surge inmediatamente después de conocer más detalles sobre los hechos ocurridos en el campo de juego, pero no se informó en ningún momento lo que pudo haber estado pasando con el juez en cuestión.
Hubo un partido de primera hora y tampoco los delegados de los clubes participantes se quejaron o pusieron de manifiesto alguna anomalía, todo fue normal.
Entonces a la luz de los hechos y para no irse más allá del conflicto de violencia, el Tribunal de Disciplina debería resolver la situación de violencia generada y no esperar un supuesto informe del árbitro agredido emanado de otra entidad o de cualquier otro lugar.
Los clubes que se sienten afectado ahora ponen el grito en el cielo y acusan el estado de salud del árbitro asistente, pero no fueron capaces de evitar esta situación realizando un informe en el lugar e incluso negarse a jugar por falta de garantías.
Y queda claro que sí los jugadores, delegados o alguna persona detecta alguna situación irregular para con la terna arbitral se debe proceder inmediatamente con la inclusión en la planilla de juego -en observaciones- de lo sucedido y los jueces designados en ese lugar no deben impedir tal situación.
Es más hasta se puede pedir la presencia de la autoridad policial para constatar esta anomalía y así de una vez por todas terminar con los rumores, dimes y diretes de situaciones que se ponen de manifiesto cuando su equipo no obtiene un resultado favorable.