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"Decano" a Primera

Atlético Tucumán, dirigido por Héctor Rivoira, cumplió una excelente tenmporrada 2009.
8 de junio de 2009 - 00:00
Atlético Tucumán consiguió ayer el ascenso a la primera división del fútbol argentino luego de derrotar como visitante a Talleres de Córdoba por 4-1, en un partido que fue suspendido a los 39 minutos del segundo tiempo por el árbitro Alejandro Baliño, por la 36ta. fecha del torneo de la Primera B Nacional.

Emanuel Fernández Francou, a los seis minutos del primer tiempo, puso en venta a Talleres, que con esta derrota comprometió seriamente su continuidad en la máxima división de ascenso.

Sin embargo, Luis Rodríguez empató a los 32m. de la etapa inicial, mientras que en el segundo tiempo el equipo tucumano se floreó y goleó con tantos de Juan Pablo Pereyra (2m), Juan Azconzábal (27m.) y César Montiglio (32m.). Un gran salto para el Decano

Una larga espera llegó hoy a su fin para Atlético Tucumán, uno de los clubes más antiguos del fútbol argentino, que consiguió el ansiado ascenso a Primera división y militará en esa categoría por primera vez desde que los torneos organizados por la AFA fueron reestructurados en 1986. Permanente animador de los viejos torneo nacionales creados por Valentín Suárez, Atlético Tucumán accedió a la nueva estructura del fútbol profesional en 1987, un año después de la creación de lo que es ahora la Primera B Nacional, pero tuvo que esperar 22 años para dar el gran salto a la categoría mayor.

En medio de esos momentos soportó más frustraciones que alegrías ya que el ascenso se le escapó de las manos en tres ocasiones (1989, 1996 y 1999) hasta que llegó el momento más duro cuando descendió al Argentino A. En esa categoría jugó seis temporadas y retornó a la Primera B Nacional en 2008, con un equipo conducido por el experimentado Jorge Solari que derrotó en la final a Racing de Córdoba en la definición con tiros desde el punto del penal, partido que se jugó hace menos de un año.

La base de ese equipo le dio forma al plantel actual que, tras el alejamiento de Solari, quedó en manos del técnico Héctor Rivoira, conductor del proyecto que depositó al conjunto tucumano en la elite del fútbol argentino. Rivoira conservó la columna vertebral conformada por Lucas Ischuk, Andrés Bressán, César Montiglio, Martín Granero, Diego Erroz, Claudio Sarría, Sebastián Longo y Luis Rodríguez, pero le puso su sello con la contratación de jugadores de experiencia que les dieron al grupo una mayor solidez. Así llegaron José Valdiviezo, Javier Páez, Juan Manuel Azconzábal, Damián Musto, Josemir Lujambio, Nicolás Castro, Matías García, Diego Reynoso, Juan Pablo Pereyra, Leopoldo Gutiérrez, Nicolás Dematei, Esteban Dei Rossi y Facundo Quiroga para darle forma al grupo que encaró el desafío de buscar el ascenso. Además, el entrenador le dio la posibilidad a chicos de las inferiores y uno de los que aprovechó esa chance fue José Saavedra.
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