La Liga Catamarqueña de Fútbol dispuso que la temporada se reanude el 1 de agosto, acumulando así dos meses de parate.
Como ocurre cada año, el Consejo de Presidentes liguista -órgano máximo del ente- se encargó de la elaboración de la temporada 2009, repitiendo una vez más el tan prolongado como nocivo parate invernal. Una mala costumbre que atenta contra el crecimiento de la actividad.
Esta problemática viene de larga data y quedó instaurado no programar torneos durante julio, porque la última experiencia (Sub 21 en 2003) fue un total fracaso recordó José Manuel Zurita, titular del cuerpo máximo liguista, en una entrevista con Fuerza Deportiva de radio Ancasti.
Al ser consultado sobre los argumentos que sostienen la decisión de someter al grueso de los clubes (10 equipos) que no clasificaron al Petit (4) a un parate de dos meses (el Anual comenzará el 1 de agosto), el dirigente sostuvo: Todos somos conscientes de que no es bueno jugar poco y parar tanto; a todos nos gustaría tener actividad de marzo a noviembre, pero lamentablemente contamos con una sola cancha, y debemos pelear con muchas trabas para conseguir la habilitación de otros estadios como en otras épocas contó.
Al profundizar sobre la carencia de infraestructura y el accionar de los clubes, dijo: Nosotros nos propusimos terminar en cinco años las canchas, y hay clubes como Independiente, Tesorieri, Defensores y Vélez que se preocupan por hacer las mejoras, pero los recursos económicos no son suficientes. Luego se quejó del accionar del Comité Provincial de Seguridad en Espectáculos Deportivos (COPROSEDE), asegurando que con los clubes de Capital las exigencias son mayores. En el fútbol capitalino todo es más difícil, no hay que olvidarse que recién en los dos últimos años podemos contar con la iluminación y el riego adecuado en la Liga; aparte, nosotros jugamos inferiores y tenemos tres representantes en los torneos afistas que utilizan al mismo campo de juego. Después señaló otros obstáculos que, a su entender, atentan contra el desarrollo de la actividad. Ya no gozamos de tres cancha como antes (Sarmiento, Villa Cubas y la Liga) porque nos exigen muchos requisitos para otorgarnos la habilitación, mientras que en ligas vecinas se permite jugar en un baldío con alambrado, sin respetar las reglamentaciones concluyó.
Esas culpas compartidas provocan que sea mayor el parate que el tiempo de competencia.El impasse de 57 días entre un torneo y otro será mayor al tiempo de competencia, apenas 43 días.