Tras el triunfo 2-1 ante Sarmiento, Vélez entró al Petit, pero su DT Roque Ferreira confesó: Nos persigue el fantasma de Toledo.
El equipo marcha invicto y es el único clasificado de antemano en un torneo de campañas mezquinas, donde los escapados no lograron ir muy lejos. Tanto en el grupo A, como en el B se diferencian dos bandos: los 4 de arriba y los 3 de abajo.
En ese contexto, Vélez logró mostrar por momentos una imagen sólida, que nace en la valla con Juan Martín, un arquero que derrocha confianza a sus defensores y al entrenador para plantar línea de tres, con Néstor Fernández, Diego Santellán y Pablo Moreno; dejando como vía de escape el despliegue de Carlos Tapia; en la mitad de la cancha, con el oficio de Sergio Velazco bien rígido para romper juego y desarrollando la faceta de distribución de juego, colaborando en los desbordes de Gerardo Reartes por izquierda, alimentando así la capacidad ofensiva del goleador Enzo Leyes o bien de José Chumbita y Walter Romero. Visto así, demasiados argumentos, que complementados con el trabajo de base que suman desde hace un buen tiempo, justifican lo que se refleja en la tabla de valores. Sin embargo, el DT confesó un déficit a EL ANCASTI que venimos sumando, y consiguiendo pasajes de un juego interesante, pero todavía nos persiguen los fantasmas de Daniel Toledo; es un jugador que cumplía un rol en la creación y en el ataque que además de brindarnos claridad y contundencia -aclaró- según el partido, potenciaba a los compañeros que estaban a su alrededor. Asimismo aseguró: Somos conscientes del material que tenemos; este grupo es genial y todo lo que disfruta de este momento lo tiene bien merecido por el esfuerzo que realizan a diario, y nuestro objetivo será suplir esa falencia y cuando lo consigamos estaremos para grandes cosas concluyó.