El presidente de San Lorenzo, Rafael Savino, que se confesó muy dolido y recaliente por la eliminación en la primera fase de la Copa Libertadores, asumió ayer la responsabilidad del fracaso del equipo en el ciclo del renunciante Miguel Ángel Russo.
MÉXICO - Como presidente asumo la responsabilidad. La culpa es mía. En su momento se habló de fracaso y lo asumo porque es un fracaso la presentación de San Lorenzo en la Copa Libertadores, aceptó desde San Luis Potosí, México.
A modo de catarsis, el titular del club de Boedo lamentó que los resultados no se dieron pese al gran esfuerzo realizado con Marcelo Tinelli -principal inversionista del club- para conformar el plantel.
Va a haber que serenarse y hablar y ver dónde estuvo la falla. No pensábamos que no íbamos a pasar la primera ronda de la Copa. Es duro y soy conciente, dijo en declaraciones al programa Un Buen Momento, de Radio La Red.
Savino, único sostén de Russo después de la goleada sufrida ante Colón de Santa Fe (0-3), consideró difícil la decisión de haber echado al técnico como se lo reclamó la Comisión Directiva en una extensa reunión en Ideas del Sur, la empresa de Tinelli.
El plantel es el mismo. Y había pocos días de diferencia. Por ahí sí y por ahí no. Traer otro técnico, hacer un contrato y reflotar esto era difícil, opinó.
El presidente de San Lorenzo reconoció que muchos jugadores tuvieron un bajón en el rendimiento, pero también atribuyó la prematura eliminación a la falta de suerte.
Hay un viejo dicho del fútbol: la pelota pega en el travesaño, no entra y estás afuera de la Copa. Nos pasó, tampoco tuvimos suerte, no ligamos nada. Pero igual, se notó que bajó el rendimiento de muchos jugadores y acá está el resultado, agregó.
Consultado por una futura depuración del plantel, el directivo admitió que va a haber que replantear todo con los pares de Comisión Directiva y puntualizó que hay muchos jugadores a los que se les termina el préstamo.
Además, Savino confesó que no tendrá ningún inconveniente en pedir alguna licencia si se lo reclama la mesa directiva del club de Boedo.
Si me tengo que ir o pedir alguna licencia, no tengo ningún inconveniente. No soy el dueño del club. Soy el presidente porque me votaron los socios, explicó.
De todas formas, la máxima autoridad de San Lorenzo aclaró que no desea abandonar el barco en los peores momentos.