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Fecha para el Poncho

La próxima edición de la Fiesta Nacional del Poncho se concretará entre el 23 de julio y el 2 de agosto, según se dio a conocer ayer durante la presentación de la imagen institucional que identificará a la 39° edición que se concretará en el Predio Ferial Catamarca.
13 de marzo de 2009 - 00:00
La anticipación con que se presentó la imagen del Poncho 2009 fue justificada por la secretaria de Cultura provincial, Silvina Acevedo, cuando señaló que no queríamos dejar pasar más tiempo para socializar este diseño y que todos conozcan la imagen que va a tener el Poncho 2009, que desde hoy también estará presente en los medios nacionales.

Mientras que la secretaria de Turismo, Catalina Krapp, fue la que anunció que la edición venidera contará con una jornada más: Para este Poncho 2009 queremos dar a conocer que la Fiesta contará con un día más, ya que en lugar de inaugurarse el viernes, la apertura oficial se realizará el jueves 23 de julio.

También estuvo presente quien diseñó la imagen, Fabián Martinena, para explicar las características del trabajo. En ese sentido remarcó que se incluyó la belleza que tiene nuestro cielo nocturno y la magia que encierra -algo que con el tiempo se ha ido perdiendo-, estas constelaciones que dibujaron nuestros ancestros en la cerámica y en los ponchos.La imagen

La imagen conlleva significaciones que fueron fundamentadas de la siguiente manera: Desde el comienzo de los tiempos, el cielo nocturno fue el mejor espectáculo que el hombre haya disfrutado. Para nuestros antiguos, cada estrella tenía un mensaje sagrado. Es por ello que era menester consultar los cielos para saber cómo se repartirían los tiempos en períodos prósperos y adversos.

En la reseña, se agrega que esos puntos luminosos apostados en lo alto fueron aprovechados siempre como señaladores, guías o parámetros, sirviendo como faros indicadores que ayudarían a definir posiciones y marcar diferentes rumbos a los viajeros, convirtiendo el cielo en algo casi entendible y a la vez inconmensurable.

En otro párrafo se señaló que las estrellas con su mágico esplendor supieron dibujar en la mente de los hombres figuras que ayudaron a contar historias. Nuestros antepasados lograron organizar los cielos mediante constelaciones, convirtiendo de este modo al firmamento nocturno en una especie de registro que podía ser leído de generación en generación.
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