Velocidad, cerrojo defensivo y potencia física son algunas de las características de los rivales de Argentina en el Mundial de Sudáfrica.
El 12 de junio los conducidos por Diego Maradona saldrán al estadio Ellis Park de Johannesburgo y se encontrarán con el mismo equipo que apareció en Corea del Sur y Japón 2002: Nigeria. Esta vez, de la mano de su DT Shaibu Amodu -el mismo que los llevó al Mundial 2002-, los africanos lograron una clasificación angustiante y despertaron críticas en su país.
Las Súper Águilas tienen como recurso más importante su potencia física de mitad de cancha hacia delante y muestra de eso son los 20 tantos que marcó durante las Eliminatorias, habiendo recibido apenas 5. Un ataque veloz y dinámico con figuras como Nwanko Kanu, Obafemi Martins, Yakubu Aiyegbeni y Peter Odemwingie, junto a los jóvenes Victor Obinna e Ikechukwu Uche, goleador en las Eliminatorias.
Cinco días más tarde, también en Johannesburgo, pero en el gigantesco estadio Soccer City, Argentina chocará con Corea del Sur, un rival no menos complicado que el del debut.
Con el extremo del Manchester United inglés y capitán coreano Park Ji-Sung como figura, los conducidos por Huh Jung-Moo buscarán hacer valer su velocidad constante y sus buenas combinaciones ofensivas.
Es que a partir de su clave generan muchos espacios y cuentan con un temible goleador como el hombre del Mónaco francés, Park Chu-Young, que carga con la camiseta número 10 y jugará su segundo Mundial.
Dominadores de los últimos años a nivel continental, los surcoreanos intentarán repetir su histórica participación en 2002, cuando como anfitriones alcanzaron las semifinales venciendo a potencias como Portugal, Italia y España.
Y por último llegará Grecia, con su casi invulnerable cerrojo defensivo que le valió conseguir hace cinco años la Eurocopa contra todos los pronósticos. Cargado de jugadores veteranos que disputarán su última gran competencia, Grecia llegó angustiosamente después de imponerse en el repechaje a Ucrania como visitante. Con el también experimentado alemán Otto Rehhagel, los griegos tratarán de hacer valer su orden de mitad de cancha hacia atrás e imponer su practicidad en ofensiva.
La base de su juego es su capitán y mediocampista central Giorgios Karagounis, que con un gran despliegue al estilo Javier Mascherano busca ser el proveedor constante de sus delanteros.
Las otras piezas claves de este equipo pasan por la ofensiva, donde pocas veces perdonan los errores de su rival, gracias a la potencia goleadora del héroe de la Eurocopa 2004 Angelos Charisteas (Nuremberg alemán) y Theofanis Gekas (Bayer Leverkusen de Alemania).