(C) - Las lesiones sufridas por el ciclista Walter Lezcano en la competencia homenaje a Carlos Arturo Morales, del pasado fin de semana en Fiambalá, tuvieron una amplia repercusión, sobre todo al conocerse que el mencionado pedalista terminó con una costilla fracturada y varios moretones en distintas partes del cuerpo.
Lezcano fue agredido por familiares de otro competidor de amplia trayectoria como es Tato Castro.
Según comentó Lezcano, quien con 42 años compite de la categoría Master B, él había ganado en mi categoría y seguía en Elite, pero cuando estaba en la fuga, Castro, en plena competencia me tomó el manubrio y me gritó: ‘Te vas a caer Lezcano , pero el control lo vio y le llama la atención.
En la curva siguiente vuelve a hacerme lo mismo y me quiere voltear, por lo que el comisario Carreras lo descalifica, y ahí se armó todo el lío cuando el padre de Castro agrede al comisario, relató Lezcano.
Después comentó que con Castro ya descalificado, la carrera continuó pero en una de las últimas curvas, faltando 10 minutos (de la final en Élite) siento una trompada en la nuca y caigo al piso; intenté defenderme pero me llovían patadas, manotones, piñas.
Mientras se repone de las heridas recibidas, Lezcano asegura que nunca había tenido problemas personales ni con el competidor ni con su familia. Siempre les gané al equipo de ellos, pero no hay otro motivo.
Después contó que estaba bien físicamente, porque me venía entrenando para el Argentino que se correrá en Chilecito, pero ahora esto me deja parado, añadiendo que está analizando pedir una sanción para Castro, sobre todo porque también agredió al comisario de la carrera.
Finalmente, Lezcano dijo que me siento mal porque el año pasado fui a Chascomús a competir y cuando estaba en la fuga quebré la rueda y el anteaño pasado quedé quinto en el Argentino, lamentando que se haya hablado de ‘la banda de Lezcano y ‘la banda de Castro , cuando yo voy a todos lados con mis hijos y mi señora; así que lo mío no es ninguna banda, porque siempre corro solo, no corro en equipo y sólo a veces me doy una mano con Ponce de Belén.