Ante estas palabras, el funcionario del gabinete libertario calificó las críticas de la titular del Senado como “un disparate”. “Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita”, planteó al respecto, durante una entrevista en Radio Mitre.
Las publicaciones de la vicepresidenta fueron en respuesta a un mensaje difundido en redes sociales por la diputada Lilia Lemoine, que el propio Presidente reposteó en su cuenta oficial. En ese texto, la legisladora sostenía que la titular de la Cámara alta y la exintegrante del bloque oficialista Marcela Pagano mantienen vínculos con el peronismo y actuaron como “cómplices para intentar hacerle juicio político” al mandatario.
Ante esta situación, Villarruel dijo que la publicación constituía una “locura galopante” replicada por el jefe de Estado y consideró: “Parece contagioso el delirio”.
Por otro lado, Santilli defendió el paquete de reformas presentado por el Ejecutivo y explicó que la reforma establece como misión exclusiva del BCRA preservar el valor de la moneda y prohíbe de forma taxativa al organismo emitir dinero para financiar al Estado, ya sea nacional, provincial o municipal.
"Basta de remarcar los precios todas las semanas. Basta de volver a los controles de precios. Basta de volver a un Banco Central con 15.000 millones de reservas negativas”, enumeró el jefe de Gabinete.
Sobre la arquitectura institucional del BCRA, Santilli subrayó que el proyecto “blinda” al presidente del organismo frente a presiones políticas, al exigir dos tercios de los votos de ambas cámaras del Parlamento para su remoción —hasta ahora bastaba con esa mayoría solo en el Senado—. El jefe de Gabinete descartó que la “independencia” del BCRA sea el concepto rector de la reforma: “¿Por qué en todo el discurso no aparece una palabra o una frase ‘independencia del Banco Central’? Porque es una tontera. Muchos hablaron de la independencia del Banco Central, pero nunca la ejecutaron”, indicó.
El proyecto incluye además la figura del “grillete fiscal” y el mecanismo de shutdown o cierre temporal de la administración pública en caso de déficit sostenido. Santilli explicó que, si durante varios meses el resultado fiscal es deficitario y el Congreso no devuelve las cuentas al equilibrio, los salarios de legisladores, ministros, secretarios, subsecretarios y el propio presidente quedarían suspendidos. Jubilaciones, pensiones, fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, salud y educación quedarían exceptuadas. “Que el desequilibrio lo pague la política y no lo pague el ciudadano”, sintetizó.
Santilli también apuntó contra la expresidenta Cristina Kirchner al respaldar las palabras de Milei, quien en la cadena nacional la acusó de haberle “robado” al BCRA 10.000 millones de dólares a través de la reforma de la carta orgánica de 2012. “Eso es una estafa definitivamente”, afirmó el jefe de Gabinete, quien recordó que la Argentina acumula una inflación de 169.000 % desde la salida de la convertibilidad en 2001.
Al ser consultado por los tiempos legislativos, Santilli confirmó que el proyecto entrará por la Cámara de Diputados y se tratará en los próximos meses, con el respaldo de varios gobernadores que ya ordenaron sus cuentas fiscales. Sobre el futuro del actual presidente del BCRA, Santiago Bausili, el jefe de Gabinete elogió su gestión, pero aclaró que la decisión de su continuidad corresponde al presidente de la Nación.
El paquete de reformas presentado por Milei incluye, además de la modificación de la carta orgánica del BCRA, proyectos de ley para la liberalización del mercado de capitales y la desregulación del mercado de seguros. Santilli indicó que estos últimos proyectos ingresarán al Congreso en una segunda etapa.