El plantel de San Lorenzo comenzó ayer con los trabajos de pretemporada, con la mente puesta en la Copa Libertadores, el gran objetivo del equipo de Miguel Russo en el semestre que se viene.
Bien temprano por la mañana comenzó a moverse por Mar del Plata la ilusión de un plantel que sabe que tiene por delante un solo objetivo, que es la Libertadores, luego de la frustración vivida el año pasado.
La Copa Libertadores es un estigma para el equipo de Boedo y eso los jugadores y el cuerpo técnico lo saben, debiendo cargar con la mochila de ser el único equipo grande de Argentina de no poder conseguirla.
Nosotros no pensamos en el pasado, sino que miramos el presente y el futuro. Tanto la Copa Libertadores como el campeonato son importantes y hay plantel como para afrontar los dos certámenes, señaló el volante Cristian Ledesma.
Más allá de lo que se diga, la gente cada vez que se cruza con un jugador escucha el mismo reclamo, pero eso no los desespera a los dirigidos por Russo.
El problema es la exigencia y ansiedad de la gente. El desafío más allá de que el equipo juegue bien, es calmar la exigencia y ansiedad de la gente. La Copa es muy difícil. Nadie tiene la receta, explicó Russo, remarcando que San Lorenzo tiene
una obsesión y cuanto más obsesivo sos perdés.
Pero antes de la Copa Libertadores está la pretemporada, el torneo de verano y el inicio del Clausura, que tampoco el equipo de Boedo querrá dejar de lado.
Los jugadores de San Lorenzo, que debuta el torneo pentagonal de verano el próximo miércoles, enfrentando a Racing en la ciudad de Mar del Plata.