viernes 19 de junio de 2026

Uña Ramos, aún en el exilio

El instrumentista y compositor de música andina Uña Ramos, uno de los exponentes de la cultura argentina más reconocidos en el mundo, regresó al país para traer el DVD de su concierto de 1991 En vivo en Kehl pero, a 37 años de radicarse en Europa, lamenta que aún no haya podido presentarse en la Argentina.

Algunos amigos me hablaron para tocar aquí pero hay que organizarse para dar conciertos y lo que quiero hacer no cuesta 10 pesos, relató Uña Ramos en esta entrevista con la agencia Télam.

El artista explicó con tristeza que quiero tocar solo, con un trío, con un cuarteto y con una orquesta filarmónica, porque toda esa música está íntegramente escrita.

Espero que aquellos que puedan hacer algo, algún día se decidan a permitirme tocar y lo hagan antes de que me vaya, formuló acerca de este sino trágico que lo emparenta con otros grandes artistas como Atahualpa Yupanqui y Astor Piazzolla que obtuvieron más reconocimiento en el exterior que en su país.

A la vista de esta realidad, el músico afirmó que ni se me pasa por la cabeza volver porque me costó 37 años esta lucha por estar en Europa y creo que voy a terminar allá. ¿Qué voy a hacer acá?.

Puesto a reflexionar acerca de esta oportunidad que el Viejo Mundo le otorga a la música latinoamericana, comentó que el asunto es muy simple: en Europa la gente es curiosa y cuando alguien llega es escuchado y se busca relacionarlo con lo que se conoce.

Nacido en Humahuaca, un posible perfil de su trabajo musical lo señala como autor de éxitos de la talla de Aquellos ojos grises y Camino de llamas (que integra el repertorio de León Gieco) y como hacedor de una versión de El cóndor pasa (del peruano Alomía Robles) que cautivó al dúo Simon & Garfunkel al punto de incluirlo como invitado en sus giras mundiales.

Radicado en Francia donde, en principio, fue parte del grupo Los Incas, es venerado por el público melómano de Alemania y Japón y su aporte a la sonoridad y a la difusión de la quena y otros instrumentos de viento es largamente apreciado a nivel internacional.

Consultado acerca de su idea de desarrollo en la música, consideró que todos somos responsables de las evoluciones, y es necesario hacer lo que Piazzolla hizo con el tango aunque eso genere discusiones.

La música andina ya estaba empezando a moverse un poquito, pero cuando me decidí a salir no se usaba ni la guitarra de 12 cuerdas ni el redoblante, y Domingo Cura me advertía: ´te van a rajar del país´. Y no me rajaron, yo me fui solo pero con la certeza de que era necesario sumar sonidos más depurados, repasó.



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