El número uno del tenis mundial, Rafael Nadal, inició 2009 con una victoria por 6-2 y 6-3 sobre el ruso Nikolay Davydenko, ayer en el torneo de exhibición de Abu Dhabi, donde no jugará la final contra Roger Federer, sino contra el británico Andy Murray.
En el primer duelo del día, el tenista escocés se impuso a Federer, actual número dos mundial, por 4-6, 6-2 y 7-6 (8/6).
Murray impedía así el reencuentro entre el español y el suizo, que no han vuelto a enfrentarse en una pista de tenis desde la legendaria final de Wimbledon que disputaron en julio y que tendrán que seguir esperando para verse las caras.
El número cuatro del mundo ganaba por cuarta vez en cinco partidos a Federer, que sólo logró derrotarle en la final del último Abierto de Estados Unidos, y su victoria augura una temporada emocionante aunque se trate de un torneo de exhibición.
Espero ganarle en una gran ocasión porque la única vez en que fue así (la final del US Open) él me dominó de forma bastante dura, comentó Murray, que aspira sobre todo a un título de Grand Slam en 2009. El escocés intentará conseguirlo en el Abierto de Australia, que comienza dentro de dos semanas.
Andy jugó muy bien a finales del año pasado y sigue en ascenso, comentó por su parte Federer, que cree haber comenzado bien el año pese a esta primera derrota, que no cuenta en el balance de la ATP. Ha sido un comienzo de año bastante bueno, pero simplemente no he podido ganar, decía.
Nadal, por su lado, se deshizo sin problemas de Davydenko inaugurando el año con nueva vestimenta: pantalón más corto y camiseta con mangas en lugar de las camisetas sin mangas que suele lucir.
Estoy encantado con la forma en la que he jugado hoy y me alegro por adelantado de que empiece la temporada, declaró Nadal, que llevaba dos meses alejado de las canchas tras sufrir una tendinitis en la rodilla derecha.
La final del torneo de Abu Dhabi, que se disputará hoy, servirá pues para ver en acción al gran dominador de la pasada temporada y a una de las estrellas emergentes del circuito masculino ATP. Ambos tienen la motivación extra de los 250.000 dólares de premio que se embolsará el ganador.