miércoles 29 de abril de 2026

"Tenemos sed de gloria"

Seguir creciendo. Ése es el evidente deseo de los jugadores Pablo Álvarez y Rodrigo Soria, dos piezas fundamentales del plantel de Olimpia, que recientemente se consagró campeón invicto del torneo Anual Aníbal Villafañe. Con 22 y 23 años, estos jóvenes se muestran como el presente del basquet local y, por consiguiente, comparten la frustración de haber crecido en un contexto mediocre, pero a su vez sirven como modelo de superación, porque como varios de sus contemporáneos supieron sobreponerse a las carencias locales para mantener vivo el sueño que los acercó a la disciplina que aman.

Ayer, mientras efectuaban una visita al local deportivo Nine Sports, tuvieron unos minutos para expresarle a EL ANCASTI sus balances personales de la corta temporada local y de la actualidad de nuestro basquet.

Además de soñar con un basquet competitivo y profesionalizado -o al menos que se nivele con su compromiso diario-, ambos poseen una meta clara: Queremos jugar la Liga C. Desde que comenzó el torneo nos lo fijamos como objetivo comentó Soria. Por su parte, Álvarez acotó: Desde el primer día que nos reunimos en el vestuario con `Bibi` -el entrenador Carlos Acosta-, todo el grupo apuntó a trascender; todos tenemos más o menos experiencia y es hora de demostrarlo. Sentimos que ésta es la chance y no vamos a parar hasta conseguirlo.

Aunque el título obtenido no los clasifica como representantes en la edición 2009 de la Liga C, la mentalidad de los jugadores está fijada allí. Fue muy difícil mantenerse motivado en un torneo que se armó de la noche a la mañana sostuvo Álvarez, y completó Soria: Pero el grupo no se detuvo en el lado malo, sino que trabajamos profesionalmente, preponiéndonos como desafío perfeccionarnos para que, cuando llegue el momento de una exigencia mayor, estemos a la altura y que no pase como siempre, que llegan refuerzos y los jugadores del club, con razón, quedamos a un lado porque no estamos bien preparados.

La premisa fue cumplida, nos consolidamos como equipo, creo que ahora no estaremos de relleno en el equipo, sino que por fin una vez los dirigentes podrán traer 3 ó 4 refuerzos, porque la base somos nosotros indicó Álvarez. Teniendo en cuenta esa afirmación, explicó: Estamos bien, nos falta competencia, queremos seguir jugando, queremos seguir competiendo, porque tenemos sed de gloria. Luego dijo: No lo decimos solamente nosotros, lo dijo nuestro entrenador, que tiene otra formación y otro nivel. En Catamarca sobra el material humano, lo que falta es darle más importancia a la competencia, sobre todo en divisiones formativas.

Al igual que nosotros, los jugadores tampoco tienen un horizonte claro respecto de la Liga C, su clasificación y la vuelta de la actividad local. Se decía que iban a hacer un cuadrangular clasificatorio, o algo así dijo Álvarez. Luego continuó Soria, desde su experiencia como PF en el Torneo Nacional de Ascenso: Como sea nosotros tenemos que seguir jugando; el 15 de enero debemos comenzar con una preparación a fondo, que incluya una preparación física y táctica, para que el entrenador le imprima un estilo de juego al equipo, de modo que los refuerzos se tengan que adaptar, y no, 15 días antes, nosotros nos adaptemos a quienes lleguen a reforzar el equipo, porque nos pasará como a todo equipo catamarqueño.

Estos testimonios son apenas una pequeña muestra del desamparo del basquet local, una disciplina cuya materia prima abunda, y que sólo le falta responsabilidad dirigencial para brindarle una marco adecuado para su crecimiento. Resta esperar para 2009 la normalización federativa anunciada por la secretaria de Deportes; y que de esa manera la dirigencia empiece a devolver con un basquet en serio todo el sacrificio que le brindan los niños y jóvenes.
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