ver más
CASA PUENTE

Un nexo con la vida

Desde hace tres meses, en el microcentro funciona un lugar de contención para personas con consumo problemático. Allí se realiza la primera escucha y se ofrecen distintas actividades.
21 de agosto de 2022 - 01:05

En el marco de la Ley Nacional 26.657 de Salud Mental, a fin de lograr el abordaje comunitario, desde hace varios años, a lo largo y a lo ancho del país funcionan las “Casas Puente”. Estos lugares surgieron atento que la normativa en cuestión no recomienda el encierro clínico para el tratamiento del consumo problemático. En la Capital, desde hace tres meses, en calle Zurita 274, entre Ayacucho y Junín, funciona Casa Puente.

Silvana Martínez, una de las operadoras y referentes de este establecimiento comentó que Casa Puente “es un proyecto de salud comunitaria. A partir de la implementación de la Ley Nacional 26.657 de Salud Mental, se estable la prohibición del encierro clínico para el abordaje de enfermedades generadas por una sociedad de consumo, por un sistema capitalista en el que vivimos. El consumo problemático está relacionado a esto. Es una enfermedad de una sociedad capitalista, de consumo. Al tener que cumplir con algunos requisitos, existe el consumo problemático de sustancias como otros -las compras, a la tecnología o al sexo-“, contó.

Además, indicó que desde hace 10 años, “Puentes” surgió como parte de la implementación de la Ley. “La Ley dice basta de internar a chicos que tienen problemas sociales, de raíz, como la falta de vivienda, de trabajo. Vimos que el sistema de salud no puede incorporar y recuperar a estos chicos. Se los desintoxica y los chicos vuelven al mismo contexto donde viven. Con la Ley, se crean las Casas Puente. En todo el país están funcionando y en Catamarca recién hay tres, en la Capital”, señaló.

Silvana explicó que estas viviendas están financiadas por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR). De acuerdo con cada proyecto que se presente para el abordaje del consumo problemático, llega el financiamiento.

“Nosotros estamos encuadrados en una primera escucha o primer acompañamiento o primer ordenamiento. Tenemos una casa y ofrecemos actividades desde las 9 hasta las 18. Se ofrece todo el servicio, que tiene que ver con comida, instalaciones y talleres, un acompañamiento psicológico porque contamos con una psicóloga dentro del equipo. El equipo Puente está integrado por 15 personas, con trabajadoras sociales, una psicóloga y operadores. Los operadores acompañamos a los chicos a ser parte de esta sociedad, desde diferentes aspectos, con los cuidados de salud.

No son usuarios; son personas atravesando un proceso”, aclaró.

Un lugar

Desde que abrió esta Casa Puente, 15 chicos transitaron por ella. Silvana, explicó que cuando una persona ingresa, se le toman sus datos personales y se lo evalúa. Tiene una primera entrevista con la psicóloga. En esta instancia, se ve la demanda real de cada persona cuando ingresa.

“Cada chico presenta un grado de demanda. Podemos ofrecer esto. Funcionamos como red para que encuentren un lugar adecuado donde tratar el estado de la patología que tienen. Hay chicos que no pueden sostener un no consumo de seis horas. Estos chicos necesitan comunidades terapéuticas para seguir trabajando en estas casas. De nada sirve que se los aísle, desintoxique y los tengan un año porque después no saben cómo volver para reinsertarse a la sociedad”, advirtió.

Casa Puente abrió sus puertas, hace tres meses, como casa formal, en calle Zurita 274, en pleno microcentro capitalino. Para Silvana, el lugar resulta estratégico. “Ahí están los chicos que lavan autos, que limpian parabrisas o venden estampitas. Todos esos chicos están intoxicados. La mayoría tiene un consumo problemático y están en el centro porque ahí hacen plata para consumir”, señaló.

En esta casa, funcionan dos talles socio-laborales. Uno es sobre cerámica. “Realizamos piezas para vender en serie para crear un microemprendimiento que permita solventar las necesidades de los chicos que participen en la casa. Estamos por lanzar el taller de serigrafía. Tenemos el taller de boxeo, arte, teatro, yoga. Abrimos la puerta desde las 9 hasta las 18 y les ofrecemos estas alternativas. También tenemos un espacio de psicoeducación. Funcionamos con el sistema de salud de la provincia, con una primera escucha y tenemos un modo convivencial. En la provincia hay tres casas, cada una con una modalidad distinta”, contó.

Reconocimiento

Días pasados, Gabriela Torres y, referente del SEDRONAR, junto con su equipo, visitar esta Casa para integrar una red. Casa Puente de calle Zurita fue elegida como punto de encuentro con los equipos de profesionales que trabajan en territorio y los equipos de las casas de atención y acompañamiento comunitario (CAAC).El objetivo era articular el trabajo comunitario y territorial para adecuar y consolidar una red de asistencia que ofrezca un abordaje integral y enfocado desde los Derechos Humanos. En este contexto, los equipos de los CAAC compartieron sus experiencias de trabajo y los recursos.

Texto: Basi Velázquez

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar